Día: 25 de mayo de 2020

Dossier Comedia para el fin de los tiempos (VII)

De a poco iremos subiendo las elecciones de los integrantes de la redacción. El juego del dossier consistirá en lo siguiente: cada redactor eligió 10 comedias fundamentales en su vida, 10 comedias que lo transporten inmediatamente a la felicidad (sin ningún orden de prioridad). A su vez, mas allá de esa lista (o incluyendo películas de esa misma), les pedimos que eligieran tres películas sobre las cuales pudieran explayarse. Pero solo pedimos una condición a cumplirse: que una película fuera una comedia canónica, conocida, celebrada; que otra fuera una comedia más bien relegada, olvidada o desconocida, de ser posible; y que la última fuera una comedia contemporánea, de los últimos 10 años. Con esas pautas la redacción fue pensando sus elegidas. Y de a poco las iremos compartiendo. Aquí les dejamos la séptima entrega.

The Last Dance

The Last Dance no es un documental sobre el basquet, ni sobre la superioridad notable de un grupo deportivo formado por atletas excepcionales. Es, quizás, un documental funerario sobre la aceptación de la muerte, un documental sobre el paso del tiempo, un testimonio sobre el duelo que supone dejar de ser contemporáneo y que el mundo siga girando sin que formemos parte de ese centro. Uno bien podría decir que lo que experimentamos a lo largo de 10 episodios adictivos es la comprensión de un grupo humano y sus vicisitudes en el proceso de consolidación de uno de los equipos mas extraordinarios formados en cualquier deporte. Pero no. Uno de los grandes descubrimientos de esta serie es la capacidad de haber encontrado personajes detrás de la épica, acaso el componente emocional por excelencia que atraviesa todo el material. Pero no es una épica genérica, sino que es una épica -contradicción mediante- íntima y sutil. Porque el cuento moral que se nos narra es el del recorrido de la luna frente al sol. Para eso necesitamos a personas que oficien como personajes, necesitamos poder reconocer esa vejez, ese paso del tiempo, esa desesperación vital por sentirse presente pero que de una forma u otra se pierde con el viento.

Si supieras

En cuanto me pongo a pensar en Si supieras, no puedo evitar pensar también (de manera totalmente antojadiza, lo admito) en Los viajes de Sullivan, aquella obra maestra de Preston Sturges. Aquel clásico un poco escondido de 1941 se centraba en un director de cine especializado en comedias que salía a buscar ese componente oscuro y terrible que le permitiera hacer un drama, para terminar descubriendo que el público lo que necesitaba era la risa. Sutilmente, con una gran sensibilidad, Sturges nos decía que los supuestos sobre los que construimos nuestras perspectivas pueden chocar de manera inesperada con una realidad heterogénea y compleja.

WP Feedback

Dive straight into the feedback!
Login below and you can start commenting using your own user instantly

Ir arriba