Autor: Luciano Salgado

La protagonista

La protagonista es el segundo largometraje de Clara Picasso (El pasante, de 2010, fue su primer largometraje en solitario), que, a diferencia de Salem, proviene de una tradición más distante, más anclada en ciertas formas del minimalismo que Rafael Fillipelli ha logrado instalar en las generaciones que se formaron con él en la FUC (la gesta del film colectivo A propósito de Buenos Aires, de 2006, dirigida por Martín Kalina, Matías Piñeiro, Malena Solarz, Cecilia Libster, Nicolás Zukerfeld, Juan Ronco, Manuel Ferrari, Francisco Pedemonte, Andrea Santamaría, Alejo Franzetti, Clara Picasso, es una declaratoria de principios que atravesó a buena parte de esa generación de directores, como si los hubiera marcado un código del que es muy dificil salirse). Hija de ese minimalismo, pero al mismo tiempo con un ojo particularmente puesto en los personajes (al igual que en su ópera prima siempre hay una premisa desencadenante relativamente clásica, pero que luego se disuelve en el orden de los personajes, quienes son los reales portadores del foco: cualquier tentativa de conflicto central se disuelve en lo accesorio, en lo situaciones hasta hacerlo desvanecerse), en La protagonista todo parte de una confusión, de una fama efímera que adquiere un personaje por haber formado parte de manera fortuita de un hecho que la vuelve famosa por unos días.

Leer más

Drácula

Uno debería preguntarse qué carajos acaba de ver. No porque estemos ante algo tan radicalmente nuevo ni ante algo tan radicalmente raro ni ante algo tan radicalmente malo. El punto es que estamos ante un Zelig audiovisual. Porque Dracula, la serie, hace eso que alguna vez supo hacer el personaje encarnado por Woody Allen en esa obra maestra de 1983: muta para que no se note su presencia. Pero al mismo tiempo necesita dejar en claro el gesto. Porque si algo hace de esta miniserie breve (aunque sus tres episodios de 90′ buen podrían durar menos, porque se sienten como si fueran de 180) una serie contemporánea es esa necesidad por quedar bien con todas y cada una de las agendas disponibles: mirar al mito pasado, deconstruirlo y criticarlo desde el presente, satirizarlo con cinismo, pedir disculpas apelando a un romanticismo que emparente a la serie con las versiones mas condensadas del mito.

Leer más

Los dos Papas

Vale la pena preguntarse cuál es la función de la propaganda oficial de los gobiernos. Y como la propaganda no oficial, la indirecta, arremete por otros medios con el mismo fin: construir una imagen que sea políticamente necesaria para una determinada circunstancia. La cuestión a preguntarse es qué pudo haber pasado para que esta suerte de propaganda falopa con algo de retraso haya llegado al cine hoy por hoy. Básicamente habría que preguntarse qué tiene para decirle al mundo de 2019 (y casi 2020, ya que se estrenó/subió a Netflix en el último mes del último año de la década del 10…aunque algunos dirán que el último año es este, que acaba de comenzar hace nada) y si, exceptuando una necesidad política como la de humanizar aún más al papado actual (y por contraste pegarle an anterior, a cargo de Joseph Ratzinger), existe algún otro interés verdadero y perdurable en el tiempo.

Leer más

#PostMarDelPlata2019 – (8): Por el dinero

Por el dinero es la mejor comedia de todas las que hizo. Y creo que eso sucede, básicamente, porque a diferencia de casos como los de La vendedora de fósforos y El loro y el cisne (en la primera por su necesidad autoimpuesta de hacer un comentario político demagógico, en la segunda por la vacuidad del artefacto reflexivo y con ideas repetidas) en Por el dinero Moguillansky no se olvida de narrar. Pero fundamentalmente no se olvida de que las acciones son generadoras perfectas de comedia, lo que hace que toda la película sea una gran actualización doctrinaria del slapstick.

Leer más

La luz del fin del mundo

Casey Affleck es uno de esos enigmas tales como esos invitados que llegan a una fiesta, se sientan en un costado, no hablan con nadie, toman unos tragos y luego se van. Es un tipo con una carrera errática, con decisiones extrañas y con unas elecciones que lo tienen como director en el centro de una obra sin una identidad definida. Pero ojo, esto a veces puede ser una muy buena noticia. Y claramente en La luz del fin del mundo no hay un punto de contacto con la ópera prima de este director y guionista. Pero tampoco lo hay del todo con el resto de la obra de Casey Affleck como actor.
El tipo es, en todo caso, un sujeto que escribe y dirige. Que actúa y entrega lo mejor de si. Y luego se retira a las sombras. Por eso a veces es dificil entrarle a esta clase de directores y películas, porque frente a ellos nos quedamos sin armas. Pero eso también está bueno, porque nos obliga a pensar las películas desde parámetros menos automatizados y, en todo caso, más atentos y anclados a la materialidad de lo que vemos.

Leer más
  • 1
  • 2

Tweets recientes

WP Feedback

Dive straight into the feedback!
Login below and you can start commenting using your own user instantly

¡No te pierdas de nada!

Unite a la comunidad de Perro Blanco y recibí todas las novedades en tu correo.

¡Ya estás registrado! Chequea tu correo.