Eami
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EAMI

Ni siquiera se trata de una cuestión de corrección política, de apropiación cultural o de que Eami cumpla con todos los puntos que un festival de cine europeo podría exigirle a una película paraguaya: hay algo en la operación que no me cierra. Suena muy lindo decir cosas como que Paz Encina “no trabaja con didactismos”, que “no hay explicaciones”, que la narración de esta película no sigue patrones culturales blanco/occidentales y que Eami busca retratar la cosmovisión de los ayoreo

Deception
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Deception

No recuerdo haber visto todas las películas de Arnaud Desplechin (de hecho, seguro que no las vi todas) pero de ese aire de familiaridad rancio que solemos llamar autorismo, Deception es la que resulta más compacta. Se trata, por supuesto, del efecto de la novela de Philip Roth sobre la que se basa: los temas son ligeramente diferentes (tampoco tanto), pero sobre todo lo que cambia es la forma: la novela se articulaba sobre las conversaciones entre Philip y su amante. Desplechin se apega al mecanismo: sus escenas son conversaciones entre Philip y, fundamentalmente, su amante, pero también otras mujeres.

Ascension
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Ascension

Está todo bien con Ascension, un documental cargado de belleza cinematográfica y un punto de vista fuerte. Documental de observación riguroso, construido a fuerza de encuadres precisos y un montaje que sabe darle ritmo a los hallazgos de la cámara. Supongo que al público no cinéfilo podría resultarle aburrido (pero, por otro lado, ¿desde cuándo el público no cinéfilo mira documentales?), aunque dicen que estuvo nominado a los Oscar 2022, pero para los que frecuentan un cine que se arriesga a no ser lineal, Ascension es un festín de todo lo que está bien y no me sorprendería que haya hecho un recorrido más que digno por festivales.

El Joven Ahmed
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El joven ahmed

Hay un misterio en el corazón de la última película de los hermanos Dardenne, y ese misterio es precisamente el joven Ahmed. La fe, de manera más o menos explícita, no es un tema ajeno a su cine, pero esta vez lo que encontramos es fanatismo: un giro dogmático y violento que El joven Ahmed presenta pero no explica ni describe.

Cow
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Cow

Hay algo opaco, impenetrable en la mirada de una vaca: no es tan fácil entenderla o proyectar sentimientos sobre ella, en parte porque su comportamiento no nos resulta tan claramente comunicativo (como, digamos, podría pasar con un perro o un caballo) y en parte porque de forma más o menos consciente buscamos esconderlas; a pesar de lo íntimamente ligadas que están nuestras vidas a ellas, no generamos un nexo cultural con las vacas: hay historias, películas, canciones y libros sobre caballos, ovejas y hasta chanchos.

La Luna Representa Mi Corazón
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La luna representa mi corazón

Las películas de Juan Martin Hsu giran en torno a la construcción de una pertenencia: pertenencias en un territorio múltiple (como en La salada), pertenencias en un territorio limitado (Diamante mandarín), pertenencias en un territorio tironeado, estirado. En La luna representa mi corazón, la pertenencia se asocia también a un territorio (el regreso a Taiwán) pero sobre todo busca una indagación del territorio de la familia. La pertenencia tiene que ver con la identidad, los temas se rozan, pero en este caso la tensión es mayor: al principio de la película vemos el registro casero del regreso a Taiwán de Hsu con su hermano, y una de las primeras cosas que escuchamos es el comentario entre ellos al ver a su madre, que los está esperando en el aeropuerto: comentan casi como un chiste que la madre no los reconoce.

Asakusa Kid
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Asakusa Kid

En cierta forma, podía pensar que el misterio de Kitano tenía que ver con, digamos, la lejanía: desde acá, Japón nos queda lejos y eso supone kilómetros infinitos de ignorancia que podemos hacer como que no existen pero que no podremos superar. La carrera de Kitano como director empieza con una de mafiosos y volverá a ellos una y otra vez (y, notoriamente, en los últimos años, con el tono más extra seco que haya visto su cine) pero sabíamos, los que nos interesamos por él, que en realidad antes de encarnar yakuzas, Takeshi Kitano fue Beat Takeshi, una mega estrella de la televisión japonesa, comediante y presentador de programas de concursos.

Fue La Mano De Dios
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Fue la mano de dios

señor Sorrentino insiste en señalar de forma directa esas películas como plantilla para las suyas, y en Fue la mano de Dios hasta mete a Fellini como personaje, además de introducir referencias mamarias a granel. Si La grande belleza quería ser una nueva La dolce vita, La mano de Dios parecería querer emular al Amarcord de Fellini, aunque, si somos sinceros, sus aspiraciones lo dejan más cerca de la Roma de Cuarón que la de Federico, lo cual no es decir poco.

Adelantos De Libros: La Dama De Las Colonias. El Cine De Claire Denis (Iii)
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Adelantos de libros: La dama de las colonias. El cine de Claire Denis (III)

escasa. Denis no filma para que el espectador conozca o aprenda sobre baile, sobre Mathilde, sobre arte o sobre cualquier otro tema. En cambio, se dedica exclusivamente a registrar aquello que ocurre frente a la cámara: hay algunos momentos de reflexión, Mathilde habla para la cámara en dos o tres momentos y explica alguna cosita (por ejemplo, al principio, donde la descripción de su método de trabajo funciona casi como un manifiesto que define la forma de la película toda), pero más que nada lo que vemos son personas moviéndose, probando, repitiendo, desplazándose, ensayando, volviendo a ensayar, buscando la forma con su cuerpo y también buscando la forma desde la perspectiva de la propia Mathilde, que mira, analiza, interpreta, evalúa.

Zeros And Ones
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Zeros and ones

En su nueva película, Abel Ferrara arma lo que podríamos llamar una ficción escasa: hay personajes, hay algo similar a una historia (una situación, en realidad), hay cosas que pasan unas después de otras, pero lo que pasa se entiende poco e importa poco. Ferrara nunca fue el más grande de los narradores, pero, en cambio, lo que lo hace un cineasta enorme es el peso que le otorga a sus imágenes.

Adelantos De Libros: Juegos De Guerra. Centros Y Periferias Del Cine Bélico (Iii)
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Adelantos de libros: Juegos de Guerra. Centros y periferias del cine bélico (III)

Bastardos sin gloria es una película sobre las lenguas mucho más que sobre el nazismo. De la misma forma, Hans Landa (alias, “el malo”) es, más que un “cazador de judíos”, simplemente un cazador y, más todavía, un cazador de palabras.

Isabella
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Isabella

Isabella, la anteúltima shakespereada de Piñeiro, no solo me resultó linda, sino que me trajo un cierto alivio. Si bien nunca fui un devoto de Piñeiro, tampoco puedo negar que por momentos sus imágenes resultan hipnotizantes. Es cierto que no he visto a otros que filmen como él, y esa singularidad debe ser interesante, pero también es cierto que sus películas se me escurren entre las manos apenas termino de verlas. Mientras estoy frente a la pantalla, puede producirse algún hechizo (no siempre, pero a veces), pero terminado el hechizo descubro que no me interesaron nada. Esto era particularmente evidente con sus películas basadas en Shakespeare (que son casi todas las que hizo, si no me equivoco): un momento etéreo de cine que se desvanece en el aire.

Mar Del Plata 2021 – Diario De Festival: Metok, Noh, La Luna Representa Mi Corazón
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Mar del Plata 2021 – Diario de festival: Metok, Noh, La luna representa mi corazón

Las circunstancias infinitas hicieron que en este Festival de Mar del Plata precisamente la Competencia Argentina cuente con al menos tres películas (capaz había más y se me pasó alguna) en la que equipos argentinos, por motivos muy diversos, viajaron a (lo que desde acá llamamos) Lejano Oriente para filmar tres películas entre muy buenas y excelentes, con propuestas muy diferentes, historias relacionadas con la identidad y formas de contar que en mayor o menor grado mezclan el documental y la ficción. Se trata de La luna representa mi corazón, Noh y Metok: argentinos mirando/visitando Taiwán, Japón e India/Tíbet. Distintas circunstancias personales (y afinidades, por supuesto) me llevaron a ver, de todo este festival para mí virtual, casi exclusivamente estas tres películas. No me arrepiento de nada.

Adelantos De Libros: Héroe De La Clase Trabajadora. El Cine De Clint Eastwood (Ii)
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Adelantos de libros: Héroe de la clase trabajadora. El cine de Clint Eastwood (II)

Para decirlo mal y pronto: si me interesan estas películas policiales de Eastwood es porque están entre sus peores. Dicho esto dentro de una gran filmografía, se entiende, siempre hablando de un tipo que sabe lo que hace. Pero por más que uno esté enamorado del enorme Clint, no puede dejar de notar que estos policiales tienden hacia lo insípido o lo gastado. Cuando Clint hace westerns, estalla el mito y la fotogenia. Cuando hace sus películas más perfectas (de esas que los ’90 tuvo tantas pero que sigue haciendo hasta hoy), el relato se impone a todo de tal forma que incluso las reglas del relato se doblan bajo su peso y lo que terminamos encontrando son historias de fluyen como ríos, llenas de vida, y muchas veces de cosas inesperadas.

Algunas Ideas Sobre El Cine De Kelly Reichardt
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Algunas ideas sobre el cine de Kelly Reichardt

Hay algo que no me convence. Lo lamento, sé que probablemente estoy siendo injusto, sé que son muchas las velas que se prenden en su nombre en el altar indie. También sé que cuando veo sus películas la paso bien, o en el peor de los casos no la paso mal, como sé también que es evidente que Kelly Reichardt tiene talento, que filma como probablemente nadie más filma, que su cámara parece vibrar de emoción cuando filma la naturaleza. Todavía recuerdo la emoción con la que vi Old Joy, la película con la que descubrí a Reichardt y, sospecho, su película mejor.

Prisioners Of The Ghostland
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Prisioners of the Ghostland

Sion Sono es el poeta del cine. Es fácil decirlo porque suena bien, impresiona sin decir demasiado y cada quien puede interpretarlo como se le dé la gana. Es fácil decirlo también porque (como sabe todo buen cinéfilo), antes de dirigir cine, Sono escribía poesía, y quién sabe si no la escribe todavía. Nunca leí un poema de Sono pero he visto unas cuantas de sus películas (casi imposible seguirle el ritmo) y, de verdad, hay algo de poesía dando vueltas en sus imágenes. Sono es (como sabe todo buen cinéfilo) además de prolífico, bastante irregular: algunas (varias) de sus películas son un golpe directo al estómago, otras son juegos ridículos, otras no terminan de cuajar.

Una Educación Parisina
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Una educación parisina

significados pero profundamente cerrado, que atraviesa la narración como una red de alianzas y debates entre los personajes. ¿Podría entender Una educación parisina alguien que no sea lo que se llama un cinéfilo? Probablemente sí, pero también probablemente ese no cinéfilo se haya aburrido antes de llegar al final de lo que no es en sí la aventura de la cinefilia sino, simplemente, la historia de un chico que estudió cine, que ama el cine, que utiliza el cine para comunicarse con otras personas que, como él, aman el cine.

Undine
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Undine

Debería haber sido una operación fría o dura: tomar un antiguo mito germánico y hacer con él una película contemporánea. Si alguien podía hacerlo, es Christian Petzold, tal vez uno de los mejores directores del mundo mundial hoy en actividad. Por otro lado, Petzold ya había practicado operaciones similares antes: tengo entendido que había recurrido a la mitología germánica para Etwas Besseres als den Tod, esa obra maestra, y también algo similar con su película anterior, Transit (una historia de la Segunda Guerra Mundial ambientada en la Marsella de hoy en día), de la cual además repite pareja de protagonistas y química absoluta. En el caso de Undine la cosa es un poco más extrema.

The Green Knight
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The green knight

Lo intenté pero no hubo forma: The Green Knight no tiene ni pies ni cabeza. Quienes hayan visto la película, podrán entender el (mal) chiste; quienes no, tal vez prefieran ahorrárselo. Hay una ambición, es cierto, en la película de David Lowery que en teoría suena interesante: narrar una vieja leyenda medieval, plagada de elementos místicos y sobrenaturales, explotando los elementos plásticos del cine. Es así que encontramos encuadres lindos, mucho diseño de vestuario y utilería, juegos de luces, montajes raros, espacios que se expanden y se contraen, mucho primer plano de Dev Patel con cara de venado extraviado. Podía ser lindo. Para quienes se extasían con el diseño de producción seguramente lo será. Quien busque cine, sin embargo, va a encontrar algo diferente.

J´accuse – El Affair Dreyfus
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J´accuse – El affair Dreyfus

Caso curioso el de Polanski: si bien su larga filmografía contiene algunas de las mejores películas que uno podría desear ver (sin pensarlo demasiado: El bebé de Rosemary, Chinatown, El escritor fantasma), no se me ocurre pensar en el polaco como un gran director. No hay que esforzarse demasiado para concederle el título de autor y no me preocupa en lo más mínimo que su obra contenga, junto a las obras maestras, otras más bien flojas (esa cosa Un dios salvaje, sin ir muy lejos). En los grumos está la vida. Mi problema con Polanski es otro: maestro de la eficacia (el viejo sabe filmar), nunca termino de encontrar momentos, detalles, rincones en los que el cine explote.

The Projectionist
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The Projectionist

Hay algo muy de otra época en The Projectionist, que no tiene que ver con una nostalgia o una impugnación viejochotista del presente, sino con una forma de ver, de entender y de actuar, tanto detrás como delante de cámara. Abel Ferrara está viejo, lo vemos bastante frente a cámara, se pasea por su ciudad (Nueva York) y pregunta por salas de cine de barrio que ya no existen, muchas salas porno que se perdieron, pero también de las otras.

Noche En El Paraíso
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Noche en el paraíso

Hay algo que simplemente no puede ser. Empieza Noche en el paraíso (Park Hoon-jung, 2020) y empieza una de mafiosos trajeados. Bien. Puro gesto, pura sobriedad. Pero a los pocos minutos encuentro un momento que, como espectador siempre dispuesto a disfrutar con las sacudidas que puede ofrecer una película coreana de género, digo: No, no puede ser. No pueden ser tan hijos de puta.

Dos O Tres Cosas Acerca De La Retrospectiva De Christian Petzold
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Dos o tres cosas acerca de la retrospectiva de Christian Petzold

A lo mejor estoy siendo un poco más romántico de lo razonable, pero encuentro una contradicción fundamental en el corazón de las películas de Christian Petzold. Una contradicción fuerte, que se despliega a lo largo de sus películas como una evolución, pero que marca también cada una de sus obras. Vuelvo a ver Yella (2007), después de unos diez años, y la encuentro otra vez, más evidente que nunca: algo quema y algo muerde con el frío del análisis. Algo está calculado y algo desborda. Por sobre todo, lo que hay en Petzold es cine.

#Postbafici2021 – Self-Portrait 2020
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#PostBafici2021 – Self-portrait 2020

El título es engañoso: Autorretrato 2020 no es un autorretrato en ningún sentido, ni literal ni metafórico. Como todo en este documental punk de casi tres horas, el título resulta a la vez justificado y excesivo: hay una explicación, hay un argumento, pero también hay un desborde, como si Lee Dong-woo quisiera entregarle su película (entregarse) a su amigo Lee Sang-yeol, un loco, un borracho, un criminal, un filósofo de la calle, un director de cine.

#Postbafici 2021 – Mi Última Aventura
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#PostBafici 2021 – Mi última aventura

Mi última aventura es una película que se escucha. Se escucha primero, sobre la pantalla negra, en el ruido de los camiones y la calle. Su primera atmósfera está en ese ambiente, y su primera trama está en la canción que el Pelu empieza a hacer sonar en su celular: un tema viejo, anacrónico, romántico, fuera de lugar y a la vez perfectamente integrado, que adelanta el tema de la venganza, el tema de la tensión y, sobre todo, el tono de melodrama. En este caso, melodrama entre amigos.

Bafici 2021 – Diario De Festival: Taranto/Los Visionadores/López/Qué Será Del Verano
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Bafici 2021 – Diario de festival: Taranto/Los visionadores/López/Qué será del verano

Este año, el cine argentino del Bafici (o por lo menos el de la Competencia Argentina) parece preguntarme una y otra vez por la cuestión de lo real, de la representación, la mentira, la manera de representar, de capturar, de revelar. Hay una relación conflictiva, un ir y venir, entre estas películas y el mundo que las rodea. Conflicto con el mundo, conflicto con el medio: ¿cómo filmar, cómo mirar, cómo construir? ¿Traicionar? ¿Mentir? ¿Dejar testimonio? ¿Explorar la mentira? ¿Creer en la verdad? ¿Preguntarse por la forma? En mayor o menor grado, las cuatro películas que vi (López, Qué será del verano, Los visionadores y Taranto) se acercan al mundo, lo miran, miran a quien lo mira, buscan reflejarlo y se preguntan (o hacen que nos preguntemos) por ese acto de mirar.

To The Ends Of The Earth
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To the Ends of the Earth

Su nombre quedó asociado al cine de terror, sobre todo gracias a obras maestras como Kairo y Cure, allá por el cambio de siglo, y sin embargo Kiyoshi Kurosawa ha recorrido géneros como pocos, contaminó los relatos y sigue siendo un nombre fundamental del cine del siglo XXI. Sigue haciendo policiales, sigue haciendo cosas que se parecen al terror, y otras muchas diferentes, pero lamentablemente en los últimos tiempos lo que no estaba haciendo es cosas demasiado interesantes. Aunque nunca paró. Aunque nunca dejó de hacer cine.

#Postmardelplata2020: El Tiempo Perdido
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#PostMarDelPlata2020: El tiempo perdido

Es tan mínimo lo que pretende captar El tiempo perdido que podría parecer fácil. También podría parecer imposible de lograr: filmar la lectura es un gesto casi ridículo. Hay algo evanescente, escurridizo. Filmar la lectura: filmar lectura en voz alta. No es lo mismo, pero se le parece lo suficiente. A través del registro documental de los encuentros de un grupo de lectura que se reúne a lo largo de años en un café de Tribunales para leer exclusivamente (una y otra vez) En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, El tiempo perdido termina por registrar algo mucho más íntimo y más maravilloso que el simple acto ritual de una lectura compartida: lo que vemos en la pantalla, lo que escuchamos en las palabras de esta gente de a pie, al parecer varios jubilados en busca de alguna actividad social, tiene que ver con la relación privada que uno establece con la lectura. El roce, la chispa que se produce entre el lector y el texto.

El Joven Ahmed
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El joven Ahmed

Hay un misterio en el corazón de la última película de los hermanos Dardenne, y ese misterio es precisamente el joven Ahmed. La fe, de manera más o menos explícita, no es un tema ajeno a su cine, pero esta vez lo que encontramos es fanatismo: un giro dogmático y violento que El joven Ahmed presenta pero no explica ni describe. Ese es el misterio: para cuando empieza la película, Ahmed, un adolescente musulmán de familia al parecer completamente integrada a la sociedad liberal/europea en la que vive, ya se encuentra del lado del Islam más extremo. ¿Cómo? Eso pasó antes. ¿Por qué? No lo sabemos y la película no busca explicarlo.

Fin del Contenido

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