#Postbafici 2018 – (5): Mes Provinciales
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#PostBafici 2018 – (5): Mes Provinciales

Algo me despertaba una profunda pereza en esta película: los nombres, las citas, las referencias, las disputas cinéfilas, todo un código complejo, cargado de significados pero profundamente cerrado, que atraviesa la narración como una red de alianzas y debates entre los personajes. ¿Podría entender Mes provinciales alguien que no sea lo que se llama un cinéfilo? Probablemente sí, pero también probablemente ese no cinéfilo se haya aburrido antes de llegar al final de lo que no es en sí la aventura de la cinefilia sino, simplemente, la historia de un chico que estudió cine, que ama el cine, que utiliza el cine para comunicarse con otras personas que, como él, aman el cine.

#Postbafici 2018 – (3): L. Cohen
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#PostBafici 2018 – (3): L. Cohen

Supongo que algunos de quienes lean esto (así como algunos de los que asistieron a las funciones que se dieron de esta película en el BAFICI) sabrán ya de qué se “trata” L. Cohen. Yo no lo sabía cuando me senté en aquella sala, dispuesto simplemente a ver una nueva película de James Benning, para lo cual uno difícilmente necesita saber cuál es el tema filmado, porque el tema importa menos que el acto y la forma de filmar. Sucede, sin embargo, que en esta película sí “pasa” algo, que por supuesto no es narrativo y que calculo que uno puede saber de antemano sin que eso arruine la experiencia.

Bafici 2018 – Diario De Festival (5)
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Bafici 2018 – Diario de festival (5)

Cuando uno asiste a un festival de cine, primero, lo rodea una parafernalia infinita, que incluye expectativas, recomendaciones, charlas con amigos, textos de catálogo y hasta presentaciones en vivo. Segundo, por lo menos en mi caso, cuando uno asiste a un festival de cine, en general está sometido a un ritmo insano de consumo de películas, que puede arrancar temprano a la mañana y terminar a la madrugada del día siguiente, que puede incluir cine experimental y del otro, que puede llegar a incluir también películas cuya duración supera los límites de la sanidad mental.

Bafici 2018 – Diario De Festival (1)
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Bafici 2018 – Diario de festival (1)

Tarde o temprano (en este caso, temprano), durante todo festival de cine al que asisto llega un momento en el que me encuentro sentado en una sala de cine mirando una película que puede ser mejor o peor pero que me resulta profundamente deprimente. Porque, me doy cuenta, este festival me tiene medio mal. Con los años (de vida, de festivales) uno termina por entender que lo deprimido es uno, y no lo que tiene alrededor, con lo cual es posible que todo lo que diga, piense o sienta peque de invalidez.

Adiós Entusiasmo
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Adiós entusiasmo

Es verdad que Adiós entusiasmo se propone narrar desde un lugar poco convencional. No puedo decir que la película en sí carezca de interés, o que esté mal hecha, o que dependa demasiado de una empatía que busca generar en el espectador y que puede, por supuesto, caer en el vacío. Es el riesgo de cualquier película. Y es el riesgo de la sutileza.

El Hilo Fantasma
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El hilo fantasma

El hilo fantasma existe dentro de lo que podríamos llamar una paradoja del hiperrealismo. Por un lado, la atención que la película concentra en los más pequeños detalles (en este caso, de la alta costura) resulta en una especie de realismo amoroso que se pega a los hechos, a la minucia de una profesión, a cada puntada y su hilo. Por otro lado, el control de los elementos cinematográficos que despliega Paul Thomas Anderson le permite a su vez lograr que esos cuidadosos detalles, retratados con paciencia y parsimonia, se carguen de varios significados simultáneos, que coexisten y flotan por sobre el plano como una serie de pliegues o capas de tela: superficie, forro interior, y vaya uno a saber cuántas capas intermedias.

Wonderstruck
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Wonderstruck

Una cierta idea de juego atraviesa Wonderstruck. De juego asociado con la maravilla, de pequeño y puntilloso trabajo de cajas chinas, de filigrana y firulete gratuito y autosuficiente. Una historia se refleja en la otra, un espacio se abre en tiempos diferentes, cada cosa que pasa despierta ecos en otro lado. La arquitectura caprichosa de Haynes por momentos se pasa un poco de manierista (pero es una película de Haynes, ¡vamos!), por momentos se pone un poco cansadora (de acá para allá, de allá para acá, todo interrumpido en un ir y venir que llega a ponerse un poco mecánico), tarda bastante en arrancar pero esconde también varias ideas.

Tres Anuncios Por Un Crimen
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Tres anuncios por un crimen

No se trata de que el mundo retratado por McDonagh y las criaturas que lo habitan sean todas seres humanos llenos de matices y alejados de la simplicidad, sino, simplemente, de que el muchacho se dedica a explicarnos, precisamente, cómo no son los seres humanos. O, para decirlo de otra forma, no se trata de que McDonagh choque contra lo políticamente correcto porque él excede esas categorías (como pasa, por ejemplo, con Verhoeven), sino de que, como niño intelectual aplicado, decide levantarse por la mañana y venir a chocar contra lo políticamente correcto porque él es un capo y se da cuenta (como vos, espectador piola) de que lo políticamente correcto no alcanza a explicar las complejidades del mundo

El Día Después
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El día después

Si uno quisiera ser rígido, podría armar un resumen sencillo de lo que ocurre en El día después: un marido engañador contrata a una secretaria nueva, la esposa de este va a la oficina cuando confirma que él la engaña y asume que la secretaria es su amante; esa noche, regresa la verdadera amante, ex secretaria, y al restablecer el vínculo con su jefe/amante deja sin trabajo a la secretaria reciente. Eso es más o menos lo que pasa, pero en ninguno de esos puntos se encuentra lo que verdaderamente pasa en El día después.

La Mort De Louis Xiv
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La Mort de Louis XIV

Pero la realidad es que todos estos temas importan en La mort de Louis XIV tanto o posiblemente menos que, por ejemplo, una sábana, un cuello de piel de animal, un gesto, un retrato, un ungüento o el sonido constante de pájaros, bichos y chicharras. Podría decirse, si uno quisiera ser realmente preciso, que La muerte de Luis XIV trata menos sobre el fallecimiento de un rey francés que sobre una peluca o, para ser más precisos todavía, que un desfile de pelucas. Son esas pelucas, y la luz que baile dentro de ellas, lo verdaderamente importante.

#Postmardelplata 2017 – (1): La Telenovela Errante
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#PostMarDelPlata 2017 – (1): La telenovela errante

La telenovela errante es, como tantas películas de Ruiz, una película centrífuga: lo que vemos es tanto una historia como un mecanismo para generar historias infinitas. Dividida en siete días (artilugio de montaje, efectivo), la película muestra algo así como un zapping entre telenovelas diversas, que se miran entre sí y se van articulando en una especie de mosaico. Pero a diferencia de lo que pasa, por ejemplo, en Misterios de Lisboa (otro mecanismo generador de tramas novelescas), que pertenece a su último período, un momento mucho más pulido y terso, en La telenovela… las costuras resultan evidentes, el artilugio es tosco y los chispazos que genera tienden al humor.

Mar Del Plata 2017 – Diario De Festival (3)
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Mar del Plata 2017 – Diario de festival (3)

Ya se sabe: cada quien visita (o, más bien, arma) el festival que quiere/puede. La programación ofrece un campo de posibilidades (incluso, como en esta edición, menos posibilidades que otros años, pero aun así en un número inabarcable) y uno sigue los criterios que tiene a mano. En mi caso, la experiencia me ha enseñado que, a pesar de mis más nobles intenciones, nunca logro seguir ninguna de las competencias ni estar al tanto de las películas que hay que ver. También me ha enseñado que Mar del Plata ofrece siempre (más bien, en estos últimos años) dos apuestas rendidoras: las retrospectivas de directores ignotos e impronunciables -preferentemente provenientes de países en los que uno no creía que el cine hubiera hecho pie- y el cine asiático.

Ave Fenix
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Ave Fenix

El nazismo en sí mismo no es el tema de Ave Fénix, apenas si se lo nombra. Esa probablemente sea su decisión más sabia: no busca representar aquello que no puede representarse y al dejar el horror fuera de campo permite que tome toda su dimensión. El nazismo no es algo que pueda representarse en la medida en que toda representación lo explica. Lo que vemos en la película de Petzold son apenas los escombros que dejó. No aparecen nazis en Ave Fénix. Los alemanes (más o menos colaboracionistas) son todos buena gente, el pueblo alemán. El pueblo que, como los judíos, tuvo que vivir con el nazismo. Es fácil condenar a los nazis, es más difícil tratar de acercarse a la vida que siguió después de aquel horror.

Los Decentes
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Los decentes

Lo que cuenta Los decentes es fundamentalmente lo que está de este lado: los decentes son los que están acá, los tilingos bastante insoportables, los que iniciaron el relato, los que deben morir. La obsesión está acá. Los encuadres carcelarios y vacuos vienen de este lado. La fusta con la que castiga el director cae siempre de esta parte de la red, nunca de la otra, en la cual los personajes cargados de hipismo viejo no dan el salto al ridículo (aunque lo rozan tantas veces) porque ellos son lo que está bien.

Crol
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Crol

Hay un valor innegable y noble en el trabajo que se propone Crol al salir a registrar y rescatar la memoria de los nadadores amateur de Coronda, una historia perdida río arriba en un país en el que, como tantas otras cosas, la memoria se echa a perder fácilmente. Sin una exploración exhaustiva del tema, suponemos que no deben ser demasiados los registros audiovisuales que se proponen, por lo menos, registrar esa historia de un deporte que, de entrada, tiene poca entidad institucional (menor que la natación en pileta, deporte al que tampoco se le presta demasiada atención)

Zama (Y Sus Coletazos)
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Zama (y sus coletazos)

A veces la crítica de cine puede ser un argumento pleno, rebosante de ideas. A veces esas ideas se pueden expresar de manera más o menos económica. En otros casos con un dejo de barroquismo. Pero la crítica también puede jugar. Bueno, la crítica-juego de Marcos Rodriguez es otro de esos motivos que demuestran por  qué Perro Blanco es un espacio libre para que pase casi cualquier cosa. Uds saquen sus propias conclusiones.

Tigre
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Tigre

La película trabaja con ciertas ideas de minimalismo y sutileza: personajes que entran y salen sin que los veamos llegar, una historia a medias, un presente riguroso. Pero entre planos delicados de vegetación exuberante y planos detalles de rincones oxidados, cada tanto Tigre de pronto estalla en un despliegue de diálogos y lágrimas y primeros planos y confrontaciones que la acercan a lo melodramático, con todo lo que el melodrama tiene de potente pero también de frontal y evidente. Y artificioso.

Alanis
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Alanis

Algo en el ritmo, en la vitalidad de las acciones de Alanis importa más que un encuadre preciso, que un corte perfecto. Y, sin embargo, cada secuencia, cada rincón de cada espacio recorrido encierra a su vez la película toda. El cine sopla en todo Alanis y su centro está a la vez en cada plano y en ninguna parte. Uno tiene la sensación de que podría cortar y aislar cualquier secuencia de la película y armar con ella un ente pleno de sentido y, a la vez, ninguna sección es más importante que otra. Esta es la pura vitalidad de Alanis, que es todo lo que podría ser en cada momento y en su fluir todo.

#Polémica – Dunkerque (En Contra)
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#Polémica – Dunkerque (en contra)

Era extraño decidir filmar los hechos ocurridos en Dunkerque. Más extraño todavía que un estudio decidiera desembolsar todo lo que seguramente habrá desembolsado para llevar personitas y barcos y aviones hasta Francia y filmar en locaciones reales un evento militar desastroso y, para colmo, inglés. Nolan decidió hacer todo eso, así como decidió arrancar su película con un soldado anónimo, sin casi explicaciones estratégicas, militares o circunstanciales, así como decidió ahorrar una buena porción de los diálogos que hubieran ahogado una producción más convencional. Dunkerque podría haber sido una gran película. Algunos creen que lo es.

Dulces Sueños
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Dulces sueños

Dulces sueños se encuentra entre sus películas que, digamos, “más se entienden”. Incluso a pesar del vaivén de flashbacks (o tal vez flashfowards), las precisiones temporales, la linealidad, la cuidadosa construcción dramática componen algo que se parece a una película más normal. Tiene una superficie. Hay una historia real por detrás, lo cual podría explicar ciertos detalles y precisiones no del todo relevantes. Por debajo de esa superficie, su estructura se parece más bien a la de Bella addormentata: una especie de ensayo en el que un tema único se explora desde diferentes ángulos.

Vivir De Noche
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Vivir de Noche

Es posiblemente en este punto donde Vivir de noche traiciona el género que dice homenajear, y esa traición es la que la salva. El cine de gángster supo ser, allá por los ’30, un cine de estricta actualidad: contaba las historias de los ladrones y criminales que estaban todavía vivos y activos, o lo habían estado hasta hacía poco. Y, encima, los romantizaba. Con el tiempo, su devenir en noir, la posmodernidad y demás, el cine de gángster pasó a concebirse más como un género ficcional

Fin del Contenido

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