Un nuevo año

Por Carla Leonardi

2019 me encuentra en el Bafici otra vez, ese que solía disfrutar en las salas de cine América o del Atlas Santa Fe, con la sala repleta. Por ese entonces no me dedicaba a la critica de cine y me encantaba disfrutarlo con una amiga. Nos encantaba estudiar la programación y elegir qué películas íbamos a ver. Ella siempre atenta al día que salían las entradas a la venta. 

El de este año, merced a la crisis económica y al recorte presupuestario, al menos para mí se ve bastante deslucido. Es que si lo comparamos respecto de sus épocas de esplendor el salto es notable. No sólo por el traslado al Complejo Multiplex Belgrano, que a muchos nos queda bastante trasmano (aunque el argumento de la distancia siempre afectará a alguien estén donde estén las salas) sino también por la menor cantidad de películas en la programación, la menor calidad de varias de ellas y la falta de alguna figura del cine interesante y convocante, que atraiga al público a actividades y a las salas, en tiempos en que los hábitos han cambiado con la irrupción de las plataformas streaming.

Así y todo, de igual forma, rescato que podemos seguir disfrutando del Bafici. Ir es apoyarlo para que no desaparezca, pero sin por ello dejar de añorar épocas mejores y con la esperanza de que en algún momento la situación de falta de presupuesto cultural se pueda revertir. Al fin y al cabo, como siempre, el placer de encontrarse con realizadores, con colegas y hablar de cine con ellos sigue estando como motor. 

Sin descubrir este año nada nuevo que me asombre, y habiendo visto bastante poco -porque la crisis no me permite cortar con mi profesión de analista durante 10 días (no tanto por una cuestión económica sino porque el sufrimiento subjetivo es cada vez mayor)- no quisiera dejar de mencionar algunos hallazgos. Espero que les interese.

Ray & Liz es la historia en 3 tiempos de una familia de precaria condición económica en  los suburbios de Birmingham, que se basan en recuerdos autobiográficos del director. El padre ya anciano, que vive de la asistencia del estado, no sale de su habitación, bebe cerveza y fuma todo el día y su esposa lo ha abandonado. La historia va hacia atrás en el tiempo, cuando la familia todavía podía sostener su precaria economía y salir los padres y el hijo mayor a comprar zapatos, para que el pequeño de unos dos años, presencie la brutalidad con que su madre trata al hermano del padre (que tiene cierto retraso), luego de ser emborrachado por el inquilino que vive con ellos, un joven recio que ha pasado tiempo en la cárcel. La elipsis temporal, luego nos sitúa cuando el pequeño ya es un niño de primaria y su hermano mayor un adolescente. Sus padres duermen todo el día. El pequeño arroja objetos por la ventana, le realiza bromas pesadas a ese padre desvalorizado, que ha perdido su empleo y se conforma con el dinero que recibe. En la casa ya no tienen luz y por lo tanto tampoco calefacción. Cuando se reúna con sus amigos una tardecita, el pequeño descubre que no tiene donde volver, que en su casa no hay un deseo de hijo por parte de sus padres, que lo espere y lo aloje desde el amor. El niño pasa la noche en el cobertizo de la casa de un amigo. La intervención del estado ante este episodio es sacarle a la familia a ese hijo, para que no sufra la inmoralidad de sus padres y ser entregado a una familia adoptiva que lo crie mejor. En la línea de Proyecto Florida de Baker, pero filmada de manera más lúgubre, sórdida y decadente. Los fundidos encadenados de pasaje de un tiempo a otro, le aportan belleza estética. Puntaje: 8

Koko-di Koko-da: Un matrimonio pierde abruptamente a su hija a causa de una intoxicación alimentaria. Luego de un tiempo el matrimonio decide pasar unos días de vacaciones acampando. Los que sigue es la imposibilidad de salir de una pesadilla recurrente, en la cual tres extraños personajes de una canción típica danesa se aparecen en su camino para matarlos. La reiteración de la escena con sus variaciones cada vez, sirve para pensar el retorno del trauma no elaborado de la muerte. El clima estético es bastante lyncheano y perturbador. Puntaje: 8

L’homme fidele: Trata sobre el triangulo amoroso entre Abel, que ama a Marianne, Mariane que ama a Abel pero al quedar embarazada, eligió como padre de su hijo a su amante Paul; y Eva, la hermana de Paul, que ama desde su adolescencia a Abel. Garrel hibrida la comedia romántica de enredos, donde los gags funcionan acertadamente, con elementos del policial negro que pone en juego a través del hijo de Mariane, aficionado a las series y películas policiales, que causa intrigas macabras y lleva y trae información entre los miembros del trío, al servicio de alejar a Abel, a quien ve como un rival y usurpador en su amor edípico hacia su madre Mariane. La película funciona, pero no deja de quedar pegada a la tradición del cine francés (Truffaut) y al cine de su padre Phillippe Garrell (se destaca el trabajo en el guión del legendario Jean- Claude Carriere). Le falta encontrar su propio estilo personal. Puntaje: 7,5

Los tiburones: opera prima de la uruguaya Lucia Garibaldi, quien usa de manera inteligente el marco el rumor de la presencia de un tiburón en las costas del pueblo. El tiburón indicará tanto el despertar sexual de la protagonista, como el acecho de los hombre hacia las mujeres y también el comportamiento de Rosina, luego de su desencuentro en su primera vez con Joselo, a partir del cual creará situaciones en un borde ambiguo de intención entre la atracción y la amenazante venganza por su desprecio. Tiene escenas interesantes desde lo visual que apoyan estas interpretaciones. Una lectura novedosa de la iniciación sexual desde el punto de vista femenino. Puntaje 8

Monos: es la historia de un grupo de jóvenes que custodian en lo alto de una montaña a una rehén gringa y son parte de una Organización guerrillera. El director Landes da cuenta del despertar sexual, de las rivalidades del liderazgo propias de un grupo humano adolescente, pero la designación de un nuevo líder y el traslado del grupo a la selva, los arrojará a todos a una lucha por la supervivencia y a la progresiva pérdida de su humanidad, cuando el nuevo líder adopte la brutalidad del tirano y se corte de la Organización. Una película que toma como referencias El señor de las moscas, Aguirre y Apocalipsis now y muestra como los lideres mesiánicos en sus decisiones, en su obstinación por apuntar a un goce absoluto, llevan en si el germen de la destrucción de los lazos humanos y hasta la extinción humana. Una ficción que nos interpela sobre el poder y la condición humana, y que logra trascender la lectura obvia anclada en el conflicto armado. Puntaje 9. 

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