Una oportunidad: Entrevista a Demián Rugna, director de Aterrados

Por Federico Karstulovich

Desde la existencia de Aterrados estábamos más que interesados en hablar con Demián Rugna, que en su película demuestra un conocimiento preciso y económico del género. Tras diversos viajes que el director tuvo que enfrentar, se nos hizo difícil coordinar, pero finalmente lo logramos. El resultado fue esta entrevista, también breve, directa, al hueso, sin demasiadas vueltas. Si los directores son padres de sus películas y, por lo tanto, mantienen un inevitable parentesco, no les va a costar encontrar los puntos de contacto. Breve, directa, como una de esas películas clase B, con ustedes la entrevista al director de la película de terror argentina del año. Entren, lean y, desde ya, vean la película.

PB: En el contexto del cine argentino de terror más reciente, tu película parece diferenciarse de algunos exponentes que suelen moverse en el marco de ciertos lugares esperables del género. ¿De dónde sale la idea de construir un terror que se sustente sobre lo desconocido y lo inexplicable (en vez del consabido terror en el que siempre aparecen motivaciones o explicaciones para el mal, por decirlo de alguna manera) y qué relación pensás que tiene todo esto con un proceso de maduración del género en Argentina?

Creo que esa idea corresponde a mi cine. Podrán catalogarme como quieran, pero en mis cuatro películas siempre intenté, como pude, arriesgar a ideas originales, propuestas que aporten algo nuevo. Me considero un espectador que busca cosas nuevas, y a eso va mi cine. No sé si es o no maduración de género en Argentina. Yo al menos no puedo representar a todo el género, solo ser un exponente que intenta demostrar un cine alternativo en nuestro país. Aterrados, en este marco, toma la decisión de no explicar demasiado. Y si hay una explicación, puede que no sea cierta. Siempre me pareció que no podemos explicar lo inexplicable, y este es el claro ejemplo con el que trabajé la película.


PB: La película es muy rigurosa con buena parte de las decisiones formales que son centrales para el género (la profundidad de campo, el desenfoque, el fuera de campo, el sonido ambiente off, los claroscuros). En ese sentido es interesante saber qué función tienen para vos esas decisiones. ¿Y cómo lo aprovechaste?

Un poco siguiendo con lo anterior: esa decisiones corresponden a la narrativa que uso en esta película, son elementos que conozco y entiendo que eran las opciones que yo debía usar aquí. Y si bien el presupuesto era poco, no fue determinante, o al menos no tiene demasiada relación con estas decisiones. Siempre fueron pensadas así cuando escribí el guion.

PB: En tu película no se necesitan lugares apartados de la vida civilizada, ni monstruos invocados por juegos, ni exorcismos, sino que hay una fuerte impronta de lo cotidiano. ¿Cómo fue el proceso de pensar los casos y su relación con la cotidianeidad para que el efecto del terror siguiera funcionando?

Lo que sucede aquí es como una grieta entre dos realidades. Solo se necesita esa fisura representada por esa grieta en la pared. Lo cotidiano responde a mi cine hasta ahora, quiero que todo lo que le pasa a mis personajes me pase a mí en mi entorno.

PB: Es interesante el modo en el cual pensaste a los personajes, como si se tratara de un degradé: un descreído, una persona que oscila entre ese mundo más racional y uno con hechos inexplicables, y finalmente, especialistas en hechos sobrenaturales. Es interesante porque eso también le brinda una variedad de posibilidades al espectador, una suerte de empatía variada. ¿Cuál fue el criterio para pensarlos y cuáles sus funciones dentro de la narración?

Ojo: esta vez no profundizo en mis personajes, ¡ni hay tiempo! Solo intento contar las historias de miedo que sufre cada uno, que ya es.un montón. El personaje del comisario no es otra cosa que el punto de vista del espectador; ahí va toda la empatía, y ese es nuestro cable a tierra. En algunos casos han criticado la falta de profundidad de cada personaje, pero yo digo: si te metiste en la historia y te asustaste, entonces no hace falta más que eso. Además, yo quería una peli corta, palo y a la bolsa, creo que si estiraba el argumento de cada uno, perdía ritmo. Sobre todo, siempre me gustó la idea de que no sepas quién es el protagonista y que no sepas quién puede morir también, y esto me lo da la pluralidad de puntos de vista.

PB: ¿Se te ocurren influencias (más allá de las que podamos mencionar los críticos) que pudieran ser centrales en tus películas (y en Aterrados en particular)? ¿Hay referentes locales (actuales o no) con los que sientas que tu película puede dialogar?

Voy a ir directo y al pie, sin rodeos. Referencias claras y voluntarias: Poltergeist, El ente y Ju-On. Involuntarias, tal vez Cementerio de animales.

PB: ¿Tenés nuevos proyectos en mente? De ser así, ¿son también películas de terror? ¿Sólo pensás en cine o considerás la posibilidad de otros medios?

Había  empezado a pensar mucho en la transmedia cuando me estaba yendo mal con el cine. Ahora, desde que explotó Aterrados, no puedo parar de pensar en concretar mis próximas películas: Snatch My Eyes, parte 2 de Aterrados y Hasta la médula. Yo suelo mezclar comedia fantástica con terror. A veces más dosis de una que de otra,  ¡pero siempre metido en lo fantástico!

Comentarios