Internacional y cooperativista: Entrevista a José Celestino Campusano, director de El azote

Por Rodolfo Weisskirch

A lo largo de 12 años, José Celestino Campusano ha construido una carrera cinematográfica prolífica, notable, con temática propia, identidad, preocupación social. Ha construido un cine con estilo, un cine de autor que se diferencia de cualquier otro director argentino. Campusano acaba de estrenar El azote, su penúltima producción íntegramente rodada en Bariloche y en la que su protagonista, Carlos, alias El murciélago -interpretado por Kiran Sharbis- es un asistente social que debe luchar paralelamente con los conflictos cotidianos de chicos con problemas de adicciones, marginalidad y violencia, y a la vez asumir los compromisos de su vida privada con su entorno familiar. “El personaje de Carlos está basado en gran medida en un asistente social real, quien muy generosamente nos compartió sucesos de su labor reciente pidiéndonos ciertas modificaciones en el guión para no exponer a los verdaderos menores. De su mirada me interesó el conocimiento inequívoco de cómo se establecen y despliegan ciertos conflictos en estos barrios patagónicos, factores que yo jamás podía haber imaginado”, explica Campusano acerca del origen del protagonista.

PB:  La mirada que posás sobre Bariloche se aleja de la imagen turística o paisajistica típica del cine más comercial. ¿Qué diferencia a Bariloche y a su población de otra ciudad para contar esta historia?

Neuquén, Comodoro Rivadavia y Rio Grande -entre otras- son también ciudades de nuestro sur con grandes bolsones de pobreza y problemas de violencia e integración. Sumado esto a lo hostil del clima, creo que la diferencia con Bariloche es la existencia, en esta última, de sitios donde se practica un tipo de turismo un tanto exclusivo.

PB: ¿Cómo encontraste al elenco de la película y cómo fue tu trabajo particular con Kiran Sharbis, el protagonista?

Con Kiran ya habíamos trabajado en El arrullo de la araña y por otro lado él también es miembro de la Red Internacional de Clusters Audiovisuales, por ende trabajar juntos fue especialmente ameno. Al elenco lo descubrimos a través de unos tres castings que realicé en los meses previos al rodaje, habiendo rodado la mitad del film El sacrificio de Nehuen Puyelli en Bariloche ya conocía la solvencia y el compromiso artístico local. Por otro lado, tuvimos mucho apoyo del municipio, de la comunidad en general y de los asistentes sociales en particular.

PB: La película denuncia la corrupción dentro del mismo hogar así como la violencia que ejerce la policía sobre la comunidad. ¿Qué descubriste durante el proceso de investigación para la película que te llevó a otorgarle protagonismo a estos temas?

Estos datos fueron aportados por colaboradores antes y durante el rodaje, ya que estando allí nos enteramos que en otra ciudad patagónica ciertos políticos y personas ligadas a los derechos humanos trasladaban a menores resguardadas en estos centros a prostíbulos.

PB: ¿Cómo ves la evolución del Cluster Audiovisual desde su creación hasta hoy en día? ¿Cuál es el próximo objetivo a cumplir? ¿Qué dificultades encuentran con las actuales leyes y gestiones?

Nuestra Red de Clústers Audiovisuales apuesta permanentemente al cooperativismo y a la experimentación a escala federal e internacional. Estas disposiciones no nos han afectado ya que como ONG no apuntamos a la obtención de fondos concursables. Nosotros partimos de la premisa de que todo aquello que no crece, decrece. Por ende, vivimos en constante expansión. La Red ya cuenta con sedes en varias provincias y países, como Rosario, Corrientes, Río Negro, Neuquén y Buenos Aires. Y también en países como México, Uruguay, Bolivia, Chile y Argentina, todas ellas generan contenidos.  Nuestra forma de organización es asamblearia y multisectorial. Recientemente concluimos la primera edición del FIRA (Festival Internacional de Realización Audiovisual) en la localidad costera de San Clemente del Tuyu y con la presencia de 65 técnicos provenientes de 7 países.

PB: Con CINEBRUTO has realizado películas en Argentina, Bolivia, Brasil y Estados Unidos. Si bien tu cine sigue representando tus convicciones, tu estilo y tu forma de ver el mundo, ¿cómo sentís que la experiencia internacional te ha aportado como cineasta?¿En qué sentido sentís que te ha modificado?¿Y cuáles son los próximos desafíos que te gustaría encarar con la productora?

La experiencia que mencionás me ha confirmado que actualmente una carrera audiovisual -según yo lo veo- debe enmarcarse en un espectro internacional y cooperativista para poder proyectarse y manejar sus tiempos, de esta forma se consiguen los socios, factor fundamental de crecimiento sostenido. También entiendo que viajando se acrecientan en forma impredecible las instancias de intercambio, sin las cuales no hubiéramos realizado esta tanda de films en video 360 (Brooklyn Experience, Bolivia profunda y La secta del gatillo). Mis nuevos desafíos tienen que ver con seguir experimentando con nuevas tecnologías, con compartir los conocimientos obtenidos allí a donde viajemos y consecuentemente con trasladar rodajes a nuevos países.

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