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Madre/Androide

Por Mariano Bizzio

Mother/Android
EE.UU., 2021, 110′
Dirigida por Mattson Tomlin
Con Chloë Grace Moretz, Raúl Castillo, Algee Smith, Kate Avallone, Owen Burke, Oscar Wahlberg, Jose Guns Alves, Steve M. Robertson, Jared Reinfeldt, Kiara Pichardo, Tamara Hickey, Ralph Ayala, Liz Eng, Julian Karian, David Arthur Sousa, Liam McNeill, Adrian M. Mompoint, Brian J. McDonald, David Pridemore, Christian J. Mallen, Cassidy Neal, Nathan Porter, Hana Kim, Johnny Halloran, Benz Veal, Gavin Walker, Ian Dylan Hunt, Derek Mellor

Otra vez más

Si saboreamos las mieles de otra Sarah Connor a mano de Chloe Grace Moretz (que parece elegir los papeles que le den vida a personajes que rememoren a Ellen Ripley y a la mencionada protagonista de Terminator ) es porque, evidentemente, algo del interés por construir personajes femeninos fuertes (y que además sean madres) funciona. Pero no se confundan, estimados lectores: Madre/Androide no es otro más de los tantos ejemplos de mujeres superpoderosas y hombres menguantes que nos hemos acostumbrado a ver en el último lustro como novedad de mercado. No, en esta película larga, repleta de vaivenes, hay algo más: se trata de un misil lanzado contra la institución familiar y su capacidad de proteger a los hijos. El curioso? Si, claro que lo es. Resulta buenaMadre/Androide por esa novedad? No, definitivamente no. Pero tampoco es completamente desdeñable.

Asentada en las convenciones de la ciencia ficción blanda que se ha ocupado de pensar en el reconocimiento de los rasgos que hacen humanos a los humanos (no me incluyo: soy un robot),Madre/Androide cumple con todos y cada uno de los lugares comunes de las películas post-apocalípticas tecnofóbicas: un mundo incapaz de ver hasta qué punto las máquinas han adquirido una cierta autonomía, una explosión (oh, imprevisible!) que vuelve a las máquinas contra los humanos, un intento de supervivencia en un futuro no muy lejano, en el que hay que retroceder varios casilleros respecto de la vida cotidiana y comodidades que conocíamos (no casualmente la mayor parte de lo que veremos sucede en medio del bosque, a modo de retorno al paraíso primigenio).

No podemos pedirle originalidad aMadre/Androide porque no tiene nada parecido a eso para ofrecernos. Pero lo que sí nos brinda son una serie de gustos, de aromas, de texturas que nos resultan familiares, lo que evita que caigamos en el sopor del aburrimiento extremo o del desprecio por la acumulación de lugares comunes. Hay algo en esta película de Mattson Tomlin que no nos permite abandonar el barco por completo. Y es la constante sensación de que estamos ante una empresa condenada a fracasar desde un inicio. En ese punto es en donde nos vemos obligados a retornar a la primer idea interesante (y acaso la única) que podemos ver en el film: aquí la paternidad y la maternidad no son reaseguro de nada. Ni siquiera del futuro. Ni de la pervivencia de la humanidad allende los hechos catastróficos que se nos muestran como inevitables.

Es interesante esto porqueMadre/Androide no resuelve esa carencia con melancolía (incluso aunque lo intente) sino que lo hace con una sugerente sequedad derivada del montaje que deja una importante cantidad de respuestas afuera en la resolución. Esa brutalidad narrativa, acaso voluntaria, pero lo desconozco, le agrega a lo que vemos un dejo incómodo, como si en el fondo la película que quería narrarse era una que tenía en el centro a dos personas aterrorizadas ante la posibilidad de ser padres. En ese aspecto un tanto lateral es en donde podemos encontrar los mayores logros de esta película menor, pero munida de un par de ideas inquietantes de las que casi nadie habla más allá de la celebración feminista que nos habituamos a leer cotidianamente.
Madre/Androide nos pide que leamos mejor en vez de actuar con la imprudencia del apuro. Sin que ello signifique ninguna clase de indulgencia con sus limitaciones, valga la aclaración.

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