Se ha dicho que en Sirat conviven dos películas separadas por el evento central que todo lo cambia. La primera, a caballo de un registro entre documental y observacional de las conductas de ravers en donde la búsqueda que describí en la premisa es más bien lateral, casi accesoria. Hasta que de a poco esa pesquisa por el paradero de la hija en cuestión se vuelve omnipresente y la película...







