En general, al menos cuando se producen esos acontecimientos propios de las “películas evento” en Perro Blanco nos gusta más la idea de pensar ideas juntos y dialogar antes que salir con una sola nota. El resultado, frente a este tanque que salió al mercado con 453 copias, fue un dialogo a cuatro cerebros y a ocho manos. Pero esta es la otra campana, en donde las ocho manos y cuatro cerebros defienden el tanque. Incluso uno de los cerebros lleva a cabo una tremenda panquequeada, pero no vamos a exponerlo a nuestros estimados lectores. Lo mejor es que no solo se trata de una gran defensa de la película sino que también está repleta de ideas. Y tiene dos partes! Vendrá el contraataque de los contreras? Pasen y lean.
Ah, ojo que ESTO ESTÁ LLENO DE SPOILERS SOBRE LA TRAMA DE LA PELÍCULA.

Avengers: Infinity War
Estados Unidos, 2018, 149′
Dirigida por Anthony Russo y Joe Russo.
Con Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Josh Brolin, Chadwick Boseman, Mark Ruffalo, Zoe Saldana, Chris Evans, Chris Pratt, Benedict Cumberbatch, Dave Bautista, Don Cheadle, Tom Holland, Paul Bettany, Gwyneth Paltrow, Elizabeth Olsen y Scarlett Johansson.

Titanes en el ring

Por Ignacio Balbuena, Leonardo Gutierrez, Diego Kohan & Diego Maté

DK: Cómo participante de un diálogo a favor, evitaré empezar por lo más flojo que es el final. Quizás el mérito más grande de la película es la conjugación de múltiples disputas previas a la gran batalla de wakanda. Es cierto e indiscutible -pienso- que el guión no se diferencia de lo esperado y que con tantos personajes es previsiblemente chato, pero dentro del formato serial (como una serie que no explica todo en cada episodio) los personajes tienen un peso propio adquirido previamente, una suerte de “fuera de campo”, si queremos. Y el verosímil de cada acción-reaccion de eventos es sólido, así como el manejo de espacio tiempo, que tantos problemas suele traer (por ejemplo, Game of Thrones, una de las series del momento, es un desastre en este aspecto).

DM: La crítica de cine en general, por lo menos la actual, entiende cada vez peor las películas: señala ausencias que no son tales, reclama cosas que las películas no proponen, mide todo el cine a veces con una misma vara. Bueno, generalicé: no es “la crítica”, la crítica no hace nada, son los críticos. IW fue especialmente blanco de esas miopías. Una de las cosas que más asombró fue, como menciona Diego, lo de la presunta chatura del guion, que se percibiría en que los personajes no tienen mucho desarrollo, excepto por Thanos, el villano. El reproche me parece asombroso porque cuesta creer que se les haya pasado por alto que los personajes ya fueron construidos en muchas películas anteriores, y que en esta no tienen que hacer mucho, salvo interactuar con los otros, medirse con una amenaza galáctica y pelearse con los malos. No sé a qué se referirán con “chatura”, pero si se refieren a eso, la cosa es justo al revés: la película es económica, no necesita gastar dos líneas de guión en presentar ni expandir personajes que ya fueron elaborados previamente, y puede dedicarse libremente a la mejor parte, que es ver cómo luchan contra algo mayor que ellos. Me gustaría saber qué sería lo opuesto a “chatura”: ¿el desarrollo psicológico, con traumas, complejos y todas esas cosas que en cine pasan por importantes? Si ese es el asunto, bueno, será que hay demasiados críticos (dejemos a la crítica fuera de esto) que leen IW y a una buena parte de las películas del presente con los parámetros de la novela realista del siglo XIX. Pero después que no se quejen con El Hombre de Acero o Batman vs Superman. Tienen Marvel delante suyo y piden Zack Snyder. Después hay algunas cosas que se dicen en el diálogo en contra de la película de nuestros compañeros que también leí en varios lugares sobre el carácter de película-evento o sobre los intentos de Marvel de explotar lo más que se pueda su catálogo de franquicias; comentarios todos que no dicen nada de la película en sí y que más bien asemejan un filtro que lo único que hace es sesgar la mirada: ¿qué importan la cantidad de copias, la promoción a escala planetaria o las estrategias comerciales de una empresa? De eso puede hablar cualquiera sin haber visto un plano de la película, la crítica debiera poder decir algo más, fijarse en otras cosas que excedan los datos al alcance de cualquier periodista del montón. Nos distraemos con esas pavadas y después afirmamos que el guion es chato, cuando hasta el más distraído de los espectadores entiende perfectamente que la propuesta narrativa es otra. Digo yo, bah.

IB: Bueno, yo fui parte del diálogo que terminó siendo básicamente en contra y ahora estoy aquí defendiendo la película, o por lo menos tratando de señalar las cosas positivas que encuentro en ella. Me motivan una serie de cosas. La primera, algo que menciona Diego, que es todo este backlash que la película empezó a tener, en relación a los records de taquilla, la concentración de público, y todos esos textos que parecen anunciar el fin del cine porque se estrena una película más de superhéroes. Todo esto en un momento donde tenemos una oferta prácticamente ilimitada de películas en frentes muy diversos (obviamente incluyendo piratería y streaming legal). Eso por un lado, y por otro lado también la ”polémica” que se armó por la nota que Angel Fareta escribió sobre la película, en donde ponía su típica erudición y lenguaje enrevesado al servicio de un enorme desprecio por la película, a mi parecer, absolutamente injustificado. Finalmente, vi la película de nuevo, libre de las enormes expectativas que tenía y la ansiedad, y la disfruté más. Presté más atención a la estructura, disfruté mucho los momentos de humor, y si bien es cierto que la película no desarrolla por completo a todos los personajes (cosa imposible), varios de ellos cierran los arcos de personaje que venían arrastrando desde películas anteriores y que los muestran plenamente caracterizados y complejos, sin necesidad de recurrir al psicologismo a lo Snyder (Marthaaaaa! y etc.) Me parece que esto se nota bastante en el personaje de Iron Man/Tony Stark, que al fin y al cabo es como el eje central de todo el MCU y es entendible que sea uno de los personajes con una caracterización más desarrollada. Puntualmente aparece la cuestión del costo del sacrificio al que se somete en Avengers (apropiado, dado que el sacrificio es uno de los temas imporantes en IW), el estrés post-traumático que eso le genera, y todo el tema de ser mentor de Spiderman y el miedo a fracasar en ello (miedo que se concreta cuando Spiderman, OJO SPOILER, se desvanece en el aire en el final trágico).
Y sobre esta cuestión de si deberíamos tratar de forma diferente al cine de superhéroes: supongo que un poco sí, un poco no. Yo siempre fui de pensar que las películas de superhéroes son para disfrutar en el momento, y que no vale la pena revisitarlas, despojadas del momento-evento de su estreno y su lugar en la cultura pop del momento. Al menos con las de Marvel, que son las que más están atadas al concepto de blockbuster industrial impersonal. Tal vez la trilogía de Batman de Nolan, o Logan, o algunas otras excepciones, se las siente como películas primero, y películas de superhéroes después. Pero la verdad que ese prejuicio es un poco una boludez. Tenía la idea de revisitar las 18 películas del MCU antes de IW, y obviamente fracasé. Pero en las que llegué a revisar (toda la fase 1, desde Iron Man hasta Avengers, y un poco de Iron Man 3), encontré una gran riqueza formal, estilística y temática que obviamente continúa y evoluciona en todas las que vinieron después. Como en cualquier franquicia, hay entregas mediocres, hay entregas extraordinarias. De todas formas, soy muy fan de los superhéroes en general (en animación, comics, videojuegos), con lo cual no puedo hablar muy objetivamente o correrme un poco del lugar de fanboy. Última cosita: hay muchos detalles pequeños que en la primera visión se me escaparon, detalles en los personajes y los diálogos que se apoyan en las películas anteriores pero no dependen solo de ese ”fuera de campo” y el conocimiento previo del espectador sino que funcionan internamente, dentro de la película. Uno es el diálogo que Rocket tiene con Thor, donde dice ”me personally, I could lose a lot”. Y después muere Groot (que según James Gunn, le dice ”papá” a rocket, con el último I am Groot). Es un momento de anticipación que se concreta, pero que a la vez se apoya en el sentido trágico del personaje que ya conocemos. Lo mismo cuando llega Thanos y el Capitán América es el primero en embestirlo. ”Eyes up, Stay sharp”, un diálogo bien militar, y corre sin dudar a un tipo que sabemos, cagó a piñas a Hulk como si nada. En toda la película, Chris Evans demuestra una profunda determinación heroica y la nobleza propia del personaje, y ese momento pequeño es clave. Obviamente, si uno tiene vista Capitán América, sabe que es un tipo dispuesto a tirarse, flacucho y sin poderes, sobre una granada. Pero sin tener vista esa escena, es un gran momento del Capitán sin dudas.

LG: Antes que nada quería decir que si vamos a “vengar”esta película, quiero empezar con lo expresado en el diálogo en contra. Pero más que nada, con un eterno prólogo que obedece a que me resulta imposible juzgar a IW de manera aislada, sino como parte de una veintena de películas que en conjunto (o “patota”, como me dijo Faretta) me parecen buenísimas. Me sirvo de la cita (de los 80) de Hernán acerca de “la celebración industrial del todo es posible de los efectos especiales y las superproducciones” porque por supuesto que es lo que estamos viviendo, aunque concuerdo en que Faretta la pifió: Spielberg hizo hace un par de años Tintín, que celebra como ninguna “la aventura y el espíritu lúdico”, y ahora Ready Player One, que lo hace mejor aún. No la pifió con Lucas, eso sí. Y erró y la pegó a la vez con Peter Jackson, que hizo una trilogía-imposible-de-hacer-antes (ese “todo es posible”) que para mí cambió el paradigma fantástico para bien (amén del inédito Oscar), y después se pasó de rosca con la “lucasiana” El Hobbit. A lo que voy es que ese “todo es posible” no es un valor negativo o positivo en sí mismo, sino, justamente, un anillo de poder tolkeniano: te permite hacer una maravilla como Avatar o recientemente RPO, pero también Transformers 19 o Jupiter Ascending. Igual jamás renegaré de la superproducción y los yanquis y el imperio y coso, porque no soy tan inocente y porque les debo mucho. Pero porque también lo respeto, sobre todo puntualmente en el fantástico. Cuando Tolkien sacó El señor de los anillos nadie dijo “Ah, que vivo, con una máquina de escribir y una editorial cualquiera…”. Andá a crear un mundo, loco. Malo o bueno, no me parece poco mérito. Que te sobren recursos o posibilidades infinitas no es garantía de nada, pero tampoco es fácil el abismo de lo ilimitado, y las pruebas sobran. Por eso coincido totalmente con Maté: para la crítica actual pareciera estar prohibido admirar o elogiar la belleza de un escenario o escena digital, lo cual me parece una tontería cuando se pasaron décadas elogiando cortinas y “vestuarios”. Esto es para otro debate y hasta puede sonar zonzo, pero quiero dejar asentado que me parece retrógrado, como los que siguen insistiendo con el grano del fílmico. Restarle mérito a algo porque “es todo digital” es tan bobo como ignorar que el cine es fundamentalente técnica, y que un hermoso travelling está diseñado por un aparato que se enchufa. Aclarado esto, pienso que desde esa odisea de 2001 llamada La Comunidad del Anillo –o sea, desde el reconocimiento “artístico” del género- es poco lo que se ha hecho, a nivel fantástico-heroico, que roce la maravilla (las citadas arriba y alguna más, por ejemplo The Dark Knight). Y la gran mayoría de ese poco es propiedad de Marvel. Y en sólo 10 años. El MCU empieza a desarrollarse en el contexto antedicho, con mucho poder pero con una responsabilidad que menguaba, esto último porque los muchachos no comen vidrio: cada película de 200 palos recaudaba 1000, hagas lo que hagas. Y cuando digo que lo mejor fue de ellos soy conciente de que mucha competencia no tuvo: las adaptaciones de bestsellers infantojuveniles a la Maze Runner son pobrísimas, Pixar y Dreamworks hace rato que son una sombra de lo que eran, y lo de DC es directamente impresentable, aunque a mi entender sirve muchísimo como vara para medir todo lo bien que hace Marvel. En una década hicieron lo más rico (en temáticas, incluso adaptándose a la “agenda”), ambicioso (un plan de 20 largos incluyendo varias trilogías que la conforman no es poca cosa), diverso (su flexibilidad y mutación de géneros dentro del mismo universo) y varios etcéteras. Y no sólo el fantástico a secas: también están haciendo la mejor (o quizá deba decir la única) aventura a gran escala y la mejor comedia (cuando deciden hacerlo), heredando sin dudas lo mejor de la casi extinta Nueva Comedia Americana. En el medio hicieron películas estupendas (Logan, aunque no cuente; Iron Man 3, Civil War, Guardianes de la Galaxia Vol 1, Thor:Ragnarok), una pésima (Pantera Negra) y el resto de buenas para arriba. Y lo que más rescato es ese multigénero presente no sólo en varias de sus películas (con Iron Man 3 como gran botón de muestra) sino en toda la antología, algo así como un lado B de Abbey Road superheroico. Y todo esto (que quizá suene a perogrullada para los que estamos “defendiendo” la película) para decir que no puedo, más allá de que ese sea el objetivo del intercambio, hablar de Avengers 3 parte 1 (porque eso es lo que es) como una “unidad”, como hizo Faretta en su crítica, hablando de serial cuando en realidad el MCU es algo más complejo y entrelazado que ese viejo formato. Sí, a IW le toca ser menos “aventura” que Iron Man 3 o Guardianes, o menos lúdica que Thor 3, pero esa aventura y ludicidad están presentes en los personajes que la representaron. También es, si se quiere, toda esa maquinaria llevada en primer plano, pero esto era inevitable: es el FINAL de una serie de casi 20 películas -varias de ellas con sólo 1 o 2 personajes-, una escalada anunciada y mega prometida en la que irremediablemente había que romper todo y tirar la franquicia literalmente por la ventana. Pensar que ahí se podía apostar a la intimidad emotiva como contraste de lo macro y épico de, digamos, una Logan, me parece un poco inocente. No va a haber “motivación” o backup stories de 30 personajes: ya sea por el negocio o por capacidad narrativa , eso ya te lo contaron. Ya sabés lo que ama Tony a Pepper y cómo evolucionó su relación durante 4 películas, y si no las viste no te va a emocionar un carajo. Es simple. IW es toda tercer acto (e incluso la mitad nomás de un tercer acto). O, para decirlo claramente, si todas las del MCU fueran una sola pelicula, IW es el tiroteo final. Entonces ahí caben todas las cuestiones acerca del guion, puesta en escena, etc: ¿se puede hacer más finoli o intelectual o agudo ese mero tiroteo, ese titanes en el ring premium que todos fuimos a ver? A mi entender, no. O no debería. Sólo se podía estructurarlo de la mejor manera posible, y segundo y no menor, que los putos tiros se entiendan, cosa que en ese cine actual de poderío industrial no se suele entender un carajo (pienso en las DC, por ejemplo, que no pueden filmar coherentemente ni una pelea 1 contra uno entre un tal Superman y Zod). Y esto, para semejante cantidad de trifulcas y muñecos involucrados, está tremendamente bien (sí, Hernán, estabas de malhumor o a lo sumo muy cerca, je). En esto coincido con la elección de los Russo, que no son Weddon ni Waititi ni mucho menos Favreau, pero que en El soldado de Invierno y Avengers: Era de Ultrón –de las más flojas de la serie- demostraron que son los que mejor filmaron las peleas. Y por eso son elegidos: porque IW es toda pelea, la versión fílmica de ese género gamer que no sé como se llama pero es algo así como peleas por turnos o colaborativa contra un enemigo. Es palo por palo, con trilogías entremezcladas, sagas (Avengers y Guardianes) y cruces entre todos los muñequitos, como cuando te juntabas con un amigo, él con su Rambo y vos con un Transformer, a ver qué carajo salía, como bien dice Fran Noriega en el comienzo de su nota sobre el dossier que hicimos sobre superhéroes. Y no les salió nada mal ese juego; al contrario. Cito a Ignacio: “no se me ocurre como una película de proporciones tan épicas y con tantos personajes podría llegar a ser muy diferente de esto que finalmente vimos”. Porque es, como acertadamente dice él, todo clímax. Subvirtiendo el lindo ejemplo que da Hernán sobre Tiburón, yo siento que justamente es más fácil hacer microscópica la épica y la emoción en un bote o una cabina telefónica que en, literalmente, todo el universo, que es la ambición –y la obligación, no lo olvidemos- de esta película. Y hay que sostener semejante trasatlántico en pie durante 150 minutos que, digamos la verdad, parecen una horita, o 10 minutos de Michael Bay. Lo justo es justo.

DK: Coincido en buena medida con lo que dicen en relación a que la promoción de la película no tiene que ver con la misma. Hay una trampa en lo que dice mi tocayo Maté, que es “acusar” de solemnes a los que vimos un guión chato. Creo que nadie citó el desgaste de Batman vs Superman como buen ejemplo. La chatura, entiendo, va desde el punto de partida que es una megapelicula que exige haber visto al menos cinco otras. Y sin eso no es que no se entiende lo que pasa sino que todos pasan a ser descartables. La suerte de cada personaje da lo mismo. Ahora bien, a la vez pienso q esto no es una falencia en este caso. O al menos no una considerable porque IW es una película pero también una serie, y no creo que pueda disfrutarse desconociendo eso. La pregunta para elegir una postura a favor o en contra de IW es si pensamos q esta película funciona como un season finale. Yo pienso que sí. Con varias críticas, muchas de ellas mencionadas en el diálogo previo de nuestros compañeros. Pienso que quizás el puntaje formal como película es un 5 ó 6 (para mí, claro), pero a la vez es un film de superhéroes muy disfrutable. Esto nos lleva a otra cuestión, más profunda: ¿el cine de superhéroes exige y amerita un trato distinto al de las reglas generales del cine?

DM: Retomo algo de lo que decía Ignacio. En mi segunda visión la película también mejoró, aunque ya la primera había sido muy buena. Aprovecho el comentario detallado sobre los arcos narrativos que hace Ignacio y vuelvo sobre algo que planteó Diego: para mí es obvio que las películas de superhéroes participan del cine igual que cualquier otra. En todo caso, se trata de un grupo de películas que parece hablarle (aunque por distintos motivos) a dos grupos de espectadores muy diferentes: el de los fans, por un lado (la postura que asume Ignacio), y el de los que las desprecian de entrada (la postura de Birdman, de Iñárritu y de una buena parte de la crítica de cine). En general, encuentro el mismo problema en comentarios que provienen de los dos grupos: todos parecen olvidarse por igual del cine, reducen las películas al relato y pasan por alto todo lo demás, por ejemplo, algo que a mí me resulta fascinante de IW y de Thor: Ragnarok: la notable facilidad para crear mundos (literalmente: planetas) y hacer que los personajes vivan allí sus aventuras. En la misma línea, los enfrentamientos de las películas de superhéroes no se encuentran en ningún otro género y son inahallables por fuera del cine, pero de esto no se habla: nos acostumbramos a ver escenas de una gran pericia visual, rítimica y física (el CGI también construye cuerpo) y ya no las notamos, el cine nos pasa por delante y no lo vemos. ¿Cuántos textos hablaron de la belleza que exuda la pelea en la ciudad que está al comienzo de IW, con humanos, robots, brujos intergalácticos y magos? ¿Y de la batalla en Wakanda? ¿Y de la capacidad para mostrar tanto proezas y hazañas como para arrancar momentos de humor casi slapstick? Ah, no, pero los críticos tienen desarrollados uno o dos reflejos para no dar cuenta de lo que se les pasa por alto: “es puro CGI”, “es copy-paste, algo hecho en posproducción”, “no se entiende la acción” (nuestros compañeros, por lo pronto, creo que tampoco se detuvieron a hablar de estas cosas en su diálogo). El problema con IW no es solo que sea una buena película, sino que la crítica parece no haberla visto, como si a lo sumo se le aplicara un examen rutinario de guion (“no se desarrollan los personajes”) y se completara el juicio con uno o dos datos sobre la distribución y la promoción y Hollywood y el no-sabés-lo-difícil-que-es-competir-con-estrenos-así, etc. Para lo primero prefiero leer a un guionista o a alguien que entienda del tema (aunque no me interesa nada ese punto de vista, estilo script-doctor), y para lo segundo prefiero consultar cualquier medio o buscar números en algún sitio especializado. Es posible que esto que digo no sea muy distinto en los textos que defienden la película (que son varios) o, incluso, en la crítica de estrenos en general, donde toda la atención se la lleva el relato (como si se tratara de una sinopsis) y a lo sumo se hace alguna mención perdida a la banda de sonido o la fotografía, como para que el lector no se olvide de que está leyendo una crítica de cine y no de danza clásica. Se suele decir que las películas-tanques están blindadas contra la crítica porque no hay textos, por más numerosos o furibundos que sean, que puedan torcer el rumbo de la taquilla (ver el caso de El Código Da Vinci). Pero también habría que decir que la crítica está blindada contra películas como IW, que los prejuicios y los automatismos de otras épocas ciegan y no dejan ver más algunos “problemas de guion” y el repudio contra las estrategias comerciales de los grandes estudios (oh, el neoliberalismo). Realmente, ¿queremos leer eso?

IB: Bueno, atendiendo a esto que dice Maté, me parece que Infinity War tiene algunos momentos que son genuinamente ”puro cine”, momentos que son extravagantes visualmente, y logran llevar al cine la euforia de las historietas y de ver a estos personajes enfrentándose, pero en general, me parece que es una película donde el vuelo formal y narrativo está limitado por las necesidades de la fórmula. Las propias películas anteriores de los Russo en Marvel habilitaban un discurso y un análisis por fuera de lo argumental/industrial, más intrínsicamente cinematográfico, pero acá me parece que esa opción está un poco más clausurada. Salvo un par de momentos, si, verdaderamente espectaculares, que es en toda la pelea con Thanos en Titan. Ahí si me parece que se produce la magia, absolutamente. La combinación del traje nuevo de Tony Stark con cosas que ocurren en milésimas de segundo, la psicodelia de Dr. strange, star lord haciendo piruetas con los otros guardianes. Y tal vez no tanto en Wakanda pero si en la pelea en la que aparecen el capitán américa y black widow. Ahí si me parece que es más visible ese sentido más bien a lo jason bourne de la acción física que se habís visto en winter soldier y en civil war, que se desdibuja un poco en Wakanda.

DM: No estoy de acuerdo, creo que la película aprovecha la multitud de personajes que tiene para diseñar varias escenas de acción, algunas de ellas bastante ambiciosas (como la de Wakanda), y que se las arregla para seguir jugando a poner en cruce personajes de universos distintos incluso durante las batallas. De todas formas, lo que me importa es que estamos hablando de cine, de cómo se filma una escena, del placer de ver a un montón de seres extraños batiéndose a golpes, rayos y poderes de toda clase, algo que rara vez se toma en cuenta. De nuevo: creo que no leí ninguna mención al momento en que Thanos manipula una luna cercana y, con apenas un gesto, les revolea a los héroes una lluvia de meteoritos. ¿Qué estaban mirando en ese momento los críticos que solo hablan de guion? ¿La última de Polanski?

DK: Intentaré dividir esta respuesta en puntos concretos que se nombraron en estos últimos comentarios: excepción para juzgar el cine de superheroes, la critica de Faretta y los méritos visiuales de IW. Asumiré en que más o menos acordamos en que la chatura de guión (o digamos “acotamiento de espacio para el desarrollo) no es un tema grave en este season finale (acordamos en esta denominación descriptiva y categórica?). en la nota que escribí para el dossier de superhéroes remarque en varios párrafos que ningún género o temática escapa a reglas o convenciones universales del cine. estoy convecido de eso. a la vez y sin saber si es contradictorio (creo q no), pienso q uno puede disfrutar una película que formalmente (esto no quiere decir hipócritamente) juzga como mala. Ejemplo: ninguna comedia me hizo reir como los Bañeros 2. no podría defenderla de ninguna crítica feroz, sin embargo, y como comentamos en un diálogo informal (chat de wa), pienso que IW es un 5 ó 6 y sin embargo la disfruté. sólo la vi una vez, por mala suerte. Sobre la crítica de Faretta en sí pienso, con muchísimo pudor, admito, que el desconocimiento del género puede jugar en contra para apreciar algunas cosas (como esto del desarrollo de personajes o la anticipación de poderes) pero que si se revisa punto por punto es bastante sólida, por no decir que tiene razón en todo. no voy a opinar sobre su carrera o estilo puesto que para mí es un faro en cuanto visión del cine y no me creo a la altura para el caso, en este sentido me parece interesante escuchar el fragmento de De Caro sobre este tema puntual.

LG: A ver, después de todo, muchachos, estamos viendo gente vestida de araña o un mapache que habla… Que busquemos o intentemos intelectualizar esto yo creo queno hace más que hablar bien de lo (bien)acostumbrados que nos tiene Marvel. Yo creo que lo que más molesta a sus detractores (en especial a los bienintencionados de esta revista) es que IW no sea tan buena, o no contenga cosas tan buenas como las otras Marvel. De hecho cada uno de los contras de acá le reconoció cosas buenas. Y eso me pone feliz, porque al final estamos opinando, en general, casi lo mismo. A lo Relatos Salvajes o Black Mirror, nos gusta la misma serie pero no los mismos capítulos. Estoy de acuerdo con casi todo lo que dice Ignacio sobre esta película y lo que viene. Para lo “autoral” y la exploración de géneros ya tuvimos otras y seguiremos teniendo (incluso la “cosmogonía místico espacial”, que estuvo en Guardianes 2, me gustó y muchos despreciaron). Yo propongo otra visión: dejemos de buscar autores en el cine superheroico individual y veamos a Marvel como el autor supremo; o si lo prefieren, a Feigg. Al fin y al cabo lo son. En ese sentido no sólo comprenderíamos las necesarias falencias para cada tipo de película que propone, sino hasta las involuntarias, como tiene cualquier autor –ejemplo, Eastwood- que hace una película que no nos cierra. Para mí Marvel sigue más vivo que nunca, y donde todos esperaban que fracasara (o lo temían, como yo), es decir Infinity War, salió demasiado airosa. Otra cosa buena (y que tiene que ver con lo anterior) es que en este debate nadie augura el fin del cine porque de repente se dieron cuenta de que existen tanques de superhéroes que ocupan 1000 salas y venden muñecos y pochoclos. Eso me lleva también a la pregunta inicial de Diego, en este diálogo, sobre si una de Marvel debe ser juzgada de la misma manera que el resto del cine. Como a mí me parecen grandes películas de cine, por supuesto que sí. Se han ganado ese privilegio. Pero siempre atendiendo su género (no por liviandad o infantilismo, sino sus propias reglas y códigos), y entendiendo este nuevo formato (o al menos informarse) de los universos extendidos y las series de películas. Yo no puedo ver la última media hora de The Turin Horse y escribir sobre ella, como tampoco hacerlo sobre la tercera parte de una saga de 20 películas y criticar “el cine de superhéroes actual”. Bueno, poder se puede, pero me parece como mínimo irresponsable.

DK: Yo quería terminar con una última cuestión, un poco a modo de complemento en relación a los méritos visuales, como dice Diego Maté: se construyen escenarios sin que haga ruidos, hay piruetas y poderes por todos lados sin que parezcan insertados torpemente y demás, pero esos son méritos tecnológicos o mecánicos. Pienso que antes de Avengers 1 cada superhéroe tenía un estilo, una fotografía propia. Revisemos Capitán America y luego Winter Soldier: una, la primera, refleja el sentir del personaje; la segunda -muy entretenida- es “sólo” parte de una continuidad, de un serial que ya son los Avengers y vemos Iron Man, Capitán América, Antman, Avengers. Son todas iguales: intercambiamos personajes y ninguno desentona en la película del colega. Cito a Faretta- ” Esta repetición hace que estos productos, más que series o seriales, sean serializaciones. De consuno con el mundo global se fabrica y se reproduce hasta el hartazgo lo mismo en repetidos cubos concentrados de puerilidades.” esto que aquí es dicho como una profunda crítica, para Ignacio Balbuena es un aspecto positivo. esto resume el debate sobre Avengers. Que los puntos generales en q todos coincidimos (a gran modo), para algunos son negativos y para otros es algo que el género acepta y disfruta yo me sitúo en el medio, los reconozco pero no me impiden el disfrute. Una falencia que quizas es “grave” por ser clave del género es la falta de imaginación en algunas peleas, como mencionó Hernán Schell, algo que en Civil war (y siendo mucho más acotada) estaba muy bien. Lo mejor de la mega conjugación de planteles marvelianos es -díganme si coinciden- la química entre los grupos fusión, como Thor con los Guardianes o el encuentro de Tony y Strange (que en los comics son 2 de los principales cerebros de todo marvel junto a Xavier y Richard Franklin). En IW el humor está muy bien, en el tono justo (algo que odié de Thor:Ragnarok): jamás forzado, no atentando contra la dinámica del film (nuevamente, esto que Faretta ve como una boludez, nosotros lo detectamos pero lo celebramos) además, con todas las falencias formales que le encuentro: quiero verla de nuevo!

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