16052381509495

Tiempo de lectura: 2 minutos#PostMarDelPlata2020: El año del descubrimiento

Por Sergio Monsalve

El año del descubrimiento
España, 2020, 200′
Dirigida por Luis López Carrasco
Con intervenciones de Raúl Liarte, José Ibarra Bastida, Salvador Muñoz Soriano, Rosario Vera Martinez, Ana Muñoz Vera, Rosario Muñoz Vera, Belén Villaescusa Muñoz

Pesadilla

Entre el humo del cigarrillo y el olor a tapas de un clásico bar popular, surge uno de los filmes manifiesto de la década, El año del descubrimiento, donde se contrastan dialécticamente los hechos del quinto centenario de la llegada de Colón a América, la inauguración de las Olimpiadas de Barcelona, la celebración de la Expo Universal de Sevilla y el evento silenciado, por la media, de las protestas en Cartagena, producto de la reconversión industrial.   

Todos los que fueron a parar a la calle, por una y otra razón, convergen en un crónica de caña y muerte, de resiliencia y resistencia, de memoria y reflexión testimonial, como un fresco de Claude Lanzmann gestado por la cámara inquietante de uno de los miembros del colectivo disidente de Los Hijos. 

Luis López Carrasco monta con el rigor de Rithy Panh, para quien la edición es una cuestión de ética, hilvanando los fragmentos de una larga conversación sobre los efectos del paro en las regiones periféricas de la marca España. 

La pantalla se divide en dos, precisamente, al momento de empalmar los planos registrados con una cámara casera de video. 

La imagen, por tanto, abandona el canon esterilizado del formato HD, acercándose al cine directo de un grano clandestino.  

El efecto no es una concesión con la cultura de lo retro o la nostalgia, sino el marco profundo de un subtexto contra el empaquetamiento del lenguaje de no ficción, cuyos exponentes actuales saquean la narrativa egocéntrica, resignando el compromiso expositivo de poner a discutir a la gente, cuestiones trascendentes, pero sin pecar del tono academicista de una lección solemne. 

El carácter testimonial del largometraje prefiere darle voz a los hombres, mujeres y jóvenes de a pie, víctimas de las políticas de desregulación en el mundo infeliz de la realidad poslaboral. 

Los sindicalistas justifican la acción de la quema del parlamento de Murcia, durante el conflicto con la policía y los estamentos de la municipalidad, exigiendo mejores condiciones de subsistencia y la defensa de sus derechos.

La denuncia del relato acaso define el síndrome de una época signada por la globalización de la precariedad y el cambio sistémico de los paradigmas económicos, dando lugar a los ideales del fin de la historia, la utopía del liberalismo y el consenso de los noventa, tras la caída del muro de Berlín. 

Aquellos tiempos generaron trasformaciones necesarias, como un vuelco general a las ideas del reformismo democrático, mientras provocaron algunos cataclismos irreparables en costos humanos. 

Varios autores reconstruyeron las consecuencias de dichas fórmulas y recetas en el planeta, empezando por Pino Solanas a comienzos del milenio y terminando en la obra devastadora de Wang Bing.

Algunos lograron superar el esquema del blanco y negro, otros adaptaron un idioma demagógico bajo la doble moral del progresismo de Michael Moore, quien se forró de dólares en la taquilla, puteando al capitalismo. 

Más honesto resulta el aporte de un realizador como Luis López Carrasco, aunque no necesariamente coincidamos con las palabras de sus personajes y protagonistas. 

Da igual, después de todo, porque la cinta propone un contenido urgente y movilizador en su llamado a la insurrección de las formas, de las reglas, de los estándares, de los informes oficiales. Una manera, por ende, de contestarle al poder de las versiones autorizadas. 

El documental ganó, con justicia, el primer premio del Festival de Mar del Plata, dialogando con nuestro encierro de una cuarentena infinita. 

El futuro es ahora y nos habla de un entusiasmo falso, concentrando en el quédate en casa. 

El confinamiento supone una escala mayor de tormento y terror para los desempleados, los retirados, los pensionados. 

La pesadilla continúa. 

Comentarios

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email

Articulos Relacionados

Ir arriba