Contra todos

Por Rodrigo Martín Seijas

Boy Kills World
Alemania-Sudáfrica-Estados Unidos, 2023, 115′
Dirigida por Moritz Mohr.
Con Bill Skarsgård, Yayan Ruhian, Jessica Rothe, Michelle Dockery, Famke Janssen y Sharlto Copley.

Cocoliche

No sería desacertado afirmar que Contra todos es una especie de cocoliche, una sumatoria de lugares comunes estéticos y narrativos vistos muchas veces en el nuevo milenio a los que lleva al extremo. Sin embargo, el film de Moritz Mohr (basado en un corto codirigido por él mismo junto a Arend Remmers) posee una voluntad de construir algo nuevo y propio a la vez, un universo tan explosivo como desparejo, aunque indudablemente estimulante.

Lo que vemos, al menos inicialmente, es el típico cuento de venganza, aunque pasado por algunos filtros particulares: un niño y su familia son víctimas de un grupo de criminales (la cual es también una familia, lo que termina siendo un detalle no menor) que maneja a su antojo a una ciudad cuasi distópica y que suele armar una matanza controlada y televisada para afianzar su dominio. Milagrosamente, el pibe sobrevive y crece hasta convertirse en un adulto (Bill Skarsgård) entrenado para matar por un monje y maestro de artes marciales (Yayan Ruhian), que eventualmente decidirá tomarse revancha de cada uno de los que mataron a sus seres queridos y arruinaron su existencia. Hasta ahí, nada no visto una considerable cantidad de veces, excepto que el protagonista es mudo y que se construye una voz interior (que a su vez funciona como narradora y comentarista de los acontecimientos) que es la misma que la de un videojuego que jugaba con su hermana asesinada. Esa voz le pertenece a un tal H. Jon Benjamin, conocido por su trabajo en la serie animada Archer -una parodia del género de espionaje con grandes momentos-, por lo que ya se puede intuir una mirada irónica que va a ser una parte relevante de la apuesta de la película.

Porque Contra todos -que no por casualidad tiene como título original Boy kills world– es como una gran parodia estructurada desde un montaje frenético, con una interacción entre géneros que conecta con la trayectoria de uno de los productores, Sam Raimi. La base es el cine de acción, pero pasada, especialmente durante su primera mitad, por filtros originados en el cómic, el animé, el gaming, el slapstick y hasta los cuentos de hadas. Ya entrada la segunda mitad, esa atmósfera fairy tale le servirá como trampolín para meterse en el territorio del drama familiar (y sus derivados, como lo materno-filial y el vínculo entre hermanos) y progresivamente coquetear con la tragedia, con giros argumentales cada vez más enroscados. De ahí que el film se vaya convirtiendo en una montaña rusa emocional y narrativa, con una manipulación evidente de los acontecimientos, lo cual pondrá al relato al borde de la autodestrucción.

Pero Contra todos consigue sobrevivir a sus propias trampas en buena medida porque Mohr, aunque no estructure una historia que funcione por completo, no cede a los males de estos tiempos cinematográficos. Es decir, por más que todo se asuma como un delirio, no incurre en la canchereada, la solemnidad o el vacío de sentido. O más bien, abraza todas esas vertientes para evidenciar sus respectivos artificios, imaginarios y potencialidades, configurando -quizás un poco involuntariamente- una reescritura de época. Mohr no busca decir algo sobre el mundo real ni sobre los géneros en los que se apoya. En cambio, intenta comentar el mundo habitado por el protagonista, desde la perspectiva de ese personaje, de ese adulto que sigue mirando todo con ojos de niño y avanzando desde la idealización absoluta en su plan de venganza. Por eso es que, finalmente, lo que vemos es un cuento de aprendizaje. Uno repleto de sangre, vísceras y quebraduras, pero cuyas revelaciones conducen a un crecimiento para ese individuo musculoso y letal.

Quizás ese gesto de ponerse un poco al costado de las corrientes estéticas dominantes y de acompañar a su héroe involuntario, sin subestimarlo o utilizarlo para decir cosas “importantes” explique parte del fracaso estrepitoso de Contra todos en todo el mundo. Es que, por más que utilice muchos instrumentos del presente, el film de Mohr va a contramano de la producción contemporánea.

¿Te gustó lo que leíste? Ayudanos con un Cafecito.

Invitame un café en cafecito.app

Comparte este artículo

Otros ArtÍculos Recientes

Upload Files Drag and drop your files here or click the button to upload your files from your computer

multi file upload Drag and drop your files Max Upload: 20 MB
close image preview
 image preview
La tarea ya existe para este elemento.
Escribe tu mensaje en el hilo existente.
Aquí, te lo abrimos.
Pushed to Media Folder.
The file was added to the website's media folder, you can now use it from the there.
poweredby
hide sidebar icon
sidebar left
sidebar menu
sidebar menuThis Page
sidebar menuAll Pages
sidebar menuShow Complete Tasks
sidebar menuShow Internal Tasks
sidebar menuSort by Date
sidebar menuSort by Priority
sidebar menuSort by Status
Tasks
Pages
no task in sidebar
Add your comments
Click any part of the page to start collaborating
              Loading...
              link to inbox
              responsive box
              desktop iconDesktop
              tablate iconTablet
              mobile iconMobile
              Browse Comment
              ×
              ×
              Approve Page

              When the page is ready, click the green button to signal to the webmaster that <b>this page is approved.

              there was some error. Please try again.
              ×
              Page Approved
              Desktop Tablet Mobile
              Back to Standard View
              You Ran Out of Website Slots

              That's great!
              It means you're growing & onboarding more clients!<br>Don't let it stop you

              There was some error. Please try again.

              Enterate de todo...

              Recibí gratis todas las novedades en tu correo a través de nuestro Newsletter