UN PUENTE

Hace casi dos años iniciábamos el 5to número de la revista con una propuesta. Entendimos que era una propuesta necesaria ante un panorama de beligerancia. Esa propuesta tuvo el editorial que podrán leer aquí y en ese número propusimos, entre otras cosas, más diálogo con quienes hacen cine asi como bajar el tono de agresividad entre colegas. Hoy, casi dos años después, el intercambio con la gente de cine tiene, con altibajos, una vía de encuentro. Pero es en cambio, el ambiente de la crítica de cine en Argentina, aquello que se ha vuelto irrespirable.
Diferencias cinematográficas podemos tener ayer, hoy y mañana. Ese no es el punto. Lo que se ha vuelto irrespirable es el panorama humano entre personas, entre adultos que, en vez de entregarse al debate de ideas, ha ingresado en el terreno de la descalificación personal. El mundo privado de cada uno es exactamente eso, privado. Y es en nuestra privacidad en donde podemos pensar y evaluar sin lastimar a otros. Ahora bien, la novedad que se instala cada vez más fuerte (y estamos hablando de la crítica de cine en Argentina, no de la herencia millonaria de George Soros) es la ausencia de debate y el reemplazo por la descalificación personal y pública. De hecho frente a esta instancia varios colegas han sugerido el famoso “no te metas”. En esa dirección podríamos habernos concentrado y contarles los contenidos de este nuevo número. Pero somos personas, somos humanos y entendemos que naturalizar esta tendencia al maltrato que se está instalando entre colegas no hace otra cosa sino aportar desencuentro, envidia, resentimiento. Colegas que humillan a terceros públicamente y a sus espaldas (ya sea por sus escritos como por motivos personales), colegas que acusan a terceros de hechos incomprobables, colegas que borran de un día para el otro el trabajo realizado por colaboradores propios, colegas que celan, extorsionan o maltratan a otros por pertenecer a tal o a cuál medio, colegas que habilitan mentiras sobre un tercero por afinidad político-ideológica con quien ataca. Todo esto es apenas el principio de una práctica lastimosa, que incluso excede la mentada grieta política (que tampoco ha aportado diálogo entre personas que disienten ideológicamente). En ese contexto de agresiones personales, públicas, mutuas y cruzadas (algo distinto a señalar actitudes cuestionables éticamente) nos sentimos tristes e incómodos. No porque nos aludan a nosotros necesariamente como revista, pero si porque, si en algún momento nos tocaron personalmente, también lamentamos que hoy sean otros quienes pasen por esa instancia desagradable.
Hoy por hoy la crítica de cine en Argentina no solo ha cortado el diálogo sobre las películas (y en todo caso quizás dialogan quienes piensan parecido, pero no quienes están en posiciones diametralmente opuestas) sino que ha profundizado un aspecto de radical intolerancia: pensar que las personas son sus ideas. Ese idealismo estéril se traduce en menos encuentro, menos posibilidad de pensar el cine en conjunto. Y esto es en detrimento de todos los que amamos al cine. En ese contexto de agravios cruzados, de descalificación personal, solo podemos llamar a la empatía. Y al retorno a un pasado en el que la convivencia solidaria era posible. Empatía entre personas, debate entre críticos, diálogo entre adultos. Es curioso que a esta altura de las cosas tengamos que volver a reclamar lo mismo, que también es lo obvio. Mientras el panorama de destrato personal, de descalificación entre personas siga existiendo en el medio solo podremos estimular lo contrario: más encuentro, más diálogo, y de ser posible, cuando menos, camaradería. Al fin y al cabo estamos entre pares, bajo un mismo techo. No tenemos que ser hermanos, pero si, al menos, pares que pueden convivir en paz (mediando incluso el mayor de los disensos)

Mientras tanto, como siempre, les adelantamos el numerazo que se nos viene encima. No solo nos vamos poniendo al día con algunos estrenos que se nos pasaron, que engrosan la sección Volver al futuro, sino que también tenemos más variedad. Entre las secciones seguimos con nuestra cobertura Post-Bafici, porque no queremos que se acabe. Vuelve el querido podcast y continuamos con nuestro análisis sobre el género de superhéroes en nuestra sección videoensayos. Pero este mes vuelven los dossier. En este caso uno dedicado al cine de la década del 90, en el cual vamos a plantear algunas directrices nuevas para pensar eso que pasó hace casi 30 años. Y sigue nuestro cineclub, que se amplía. Y sigue nuestra sección de películas perdidas y encontradas. El mundo sigue. Y todos vivimos bajo un mismo cielo, asi que en algún momento hay que encontrar paz. No vaya a ser que nos creamos indispensables.

ESTRENOS
#Polémica: Dobles Vidas
#Polémica: Dolor y Gloria 
De nuevo otra vez
X-Men: Dark Phoenix
Ni en tus sueños
El ártico
MIB Internacional
Esa mujer
Toy Story 4
Astrogauchos
Hotel Mumbai
Anabelle 3
Dogman

TV Y SERIES
Chernobyl
Black Mirror S05
Making a Murderer S02
Kidding

NO ESTRENOS
Clímax
Wine Country
Greta
The Wandering Earth
Burning
Under the sikver lake
High Life

FESTIVALES
EPA Cine 2019
Post-Bafici 2019 (parte II)

PODCAST
Perro Blanco/Perro negro: Cine argentino 80s vs 90s

VIDEOENSAYOS
Por qué el cine de superhéroes es un éxito hoy y no lo fue antes?: la génesis del presente (parte II)

DOSSIER
El cine de los 90s: La década ganada

OTROS ESPACIOS
Jean Rouch, el otro (III- IV)

VOLVER AL FUTURO
Breve historia del planeta verde
Badur Hogar
El arbol de peras silvestre 
Aladdin
El hijo
Luchando con mi familia
Border

DIARIO CINÉFILO
Una despedida a Seymour Cassel
Narciso Ibañez Serrador: en el cielo, con diamantes

LOST AND FOUND
Manji
Long Weekend
Burnt offerings

Robin Redbreast
The Norliss tapes

CINECLUB
Comunidad de espectadores – Junio: Cuerpo

Participaron en este número:
Daniel Alaniz
Ignacio Balbuena
Amilcar Boetto
Andrés Brandariz
Tomás Carretto
Claudio Huck
Federico Karstulovich
Carla Leonardi
Diego Maté
Sergio Monsalve
David Obarrio
Raúl Ortiz Mory
Ariel Esteban Ramos
Marcos Rodríguez
Sebastián Rosal
Mariano Samengo
Sebastián Santillán
Rodrigo Martín Seijas
Gabriel S. Suede
Rodolfo Weisskirch

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