20 AÑOS NO ES NADA

Ha pasado poco más de una generación desde el momento en el que la crítica de cine en Argentina comenzó a repensarse seriamente a si misma. Si bien siempre tuvo exponentes notables, con una prosa inteligente y lúcida, incluso en los momentos más difíciles del país, uno no podía dejar de hablar de un puñado de críticos contabilizables con los dedos de una sola mano. Hacer nombres a esta altura no deja de tener algo de anecdótico ya que son los que tendemos a repetir (De Raab a Tarruella, de Faretta a Pagés y en el medio algunos pocos más). Y luego si, el desierto durante algunos años. En el medio, en los 90s, la pequeña gran revolución de El amante y la formación directa (mediante cursos) o indirecta (mediante lecturas que invitaran a más lecturas y a una formación cuasi autodidacta) que logró formar a una nada desdeñable generación de críticos que rondaban la adolescencia en los 90s y hoy ya están casi cuarenteando o incluso un poco más. Entre los 70s/80s con los mencionados críticos en un alto nivel de escritura en medios gráficos grandes a los 90s de la degradación de la profesión en esos mismos medios (y el exilio de los críticos respetables hacia medios independientes, sin paga, es decir, el retorno al llano del ad-honorem) y la necesidad paralela, de parte de medios independientes, de reformular la profesión.

Los 2000s, en ese sentido, y con la popularización de internet, trajeron la masividad, la necesidad del recambio generacional en grandes medios (colaborando en ellos muchos de los críticos formados en la crítica amateur e independiente) pero también el achatamiento de las demandas editoriales (diarios en los que la crítica se convirtió en un mero acto de recomendación). En el medio de ese proceso, la pérdida del papel como principal soporte (sustentado en la imposibilidad de pago en un país con precios dolarizados a la vez que con una demanda cada vez más complicada para sostener el precio de tapa), la migración de muchos medios al formato digital de las páginas web. O lisa y llanamente, el nacimiento de medios directamente en el formato de páginas web.
En la última década, en el medio un proceso de selectividad en el otorgamiento de la pauta oficial (que es la única manera que muchos medios encontraron para subsistir en los formatos en papel o incluso en la web, que parece un soporte que no insumo costos pero a los efectos prácticos si obliga a un mantenimiento constante y medianamente costoso, aunque por debajo de los costos del papel, claro) que nunca fue claro, ni equitativo, muchos medios se vieron notoriamente beneficiados y otros se vieron obligados a la subsistencia por sus propias posibilidades (ya fuera por aportes de sus redactores en el formato de cooperativa, ya fuera por aportes personales y monetarios de parte de sus dueños -con suficiente poder adquisitivo como para encarar una empresa a pérdida como la de la crítica de cine- o por la subsistencia dada por los porcentajes de cursos brindados por sus redactores).

Hoy por hoy el ejercicio de la crítica de cine en Argentina es un camino de múltiples entradas: medios que subsisten pura y exclusivamente por la pauta y la publicidad de distribuidoras, medios que subsisten gracias a los cursos que brindan a la comunidad y gracias a aportes personales de sus dueños, medios que construyen formatos como cooperativas y subsisten simbólica y emocionalmente con la publicación de la producción anual en formato libro. O medios que editan muy pocas páginas y material pero lo hacen de manera exclusiva en formato papel o digital, como si fueran anuarios. Desde estas páginas seguimos pregonando una idea que fue fundante al nacer y que nos sigue orientando al día de hoy: la mejor crítica es, fue y debe seguir siendo un ejercicio amateur. El amateurismo (como acto de escritura amorosa no dependiente del pago) es lo único que permite una continuidad estable del proceso de escritura. Y posiblemente lo único que preserva de las pérdidas. El amateurismo nos vincula con el medio de manera amistosa y no lo utiliza para acceder a otro. El amateurismo hace que la escritura no dependa de los vaivenes económicos de turno para poder pagar o no a los redactores (consecuentemente poniendo en peligro el proyecto editorial que una revista cultural supone). El amateurismo, a su vez, es el resguardo que permite que sea en las condiciones materiales que sea, el medio siempre tenga continuidad, porque lo que lo sostiene es el vínculo humano entre quienes lo forman. El amateurismo, de esa manera, funciona como una red contra los embates: acompaña los movimientos positivos o negativos del contexto socio-económico-cultural de un país porque entiende que la actividad solo puede sostenerse por medio de un acto de entrega. Y la entrega es confianza mutua, de que las cosas, tarde o temprano, salen y se resuelven. Frente a la dependencia de pauta oficial, de premios estatales, de subsidios varios, de publicidades de películas que jamás recomendaríamos, el amateurismo es un pequeño paraguas que nos protege a varios medios frente a la falta ética de escribir en cualquier condición y a cualquier precio. El amateurismo seguirá siendo nuestro norte para poder mejorar, si. Pero también para poder seguir existiendo y expandiéndonos en un país caracterizado por los vaivenes y por la ruin imposibilidad de planificar a corto, mediano y largo plazo. Contra esa crueldad, el amateurismo es nuestra promesa de continuidad.

En el plazo de 2019 hemos logrado consolidar un grupo sólido, rotativo y constante de redactores que aman el cine (y la tv, cierto), que se quitan horas de sueño para escribir lo más interesante que puedan leer los redactores sobre el tema. En 2020 incorporaremos nuevos amigos. Porque entendemos que la revista debe ser ante todo eso: un grupo amistoso de personas que creen en un proyecto y que no dependen de él (y de su éxito comercial o editorial, dependiendo de los vaivenes y posibilidades), sino que el proyecto depende de ellos. A nuestros redactores, que siempre están al pie del cañon, es a quienes les agradecemos por tanto trabajo en 2019, posiblemente el año más duro y trabajoso en la historia de la revista. Por todos esos motivos los invitamos a apoyar a los proyectos amateurs, sostenidos desde el amor, la participación desinteresada de sus redactores y desde el interés por la escritura sin otra finalidad que el lector.

Este 2020 nos encontrará de vuelta con los planes de siempre, pero sin algunos pesos y deudas encima que hicieron de 2019 un año de postergaciones varias. Preferimos ser frontales y sinceros y aceptar las limitaciones de un año que realmente fue muy dificil para muchos pero que nunca por ello nos hizo retroceder en la producción de textos. Bueno, 2020 nos tendrá con más fuerza, con una cantidad regular de textos un poco menor a la habitual en los números de 2019 (pasaremos de 40 a 30 textos por mes) pero ese cambio redundará en una experiencia que dé mayor espacio a los proyectos que en 2019 se vieron postergados. Mejor que prometer es mostrar. Hay equipo (amateur) y 2020 nos encuentra con nuevas fuerzas. Antes que promesas, hechos. Estén atentos.

Mientras tanto les dejamos el índice del número de enero, un mes de expectativas y a la vez de balances del año terminado. Nuevamente Eastwood abre el año, pero también algunos estrenos esperados como Parasite y Jojo Rabbit. Y otros no muy esperados que digamos como la temible Cats y el retrno de Bad Boys. En el medio algunos no estrenos de finales de 2019 que nos quedaron pendientes. Las primeras series del año, con retornos y novedades. Pero también algunas expectativas en torno al nuevo INCAA. En el medio alguna que otra sorpresa.

ESTRENOS
El caso Richard Jewell
Frozen 2
Cats
El acoso
#Polémica: Jojo Rabbit
Jumanji: El siguiente nivel
La muerte no existe y el amor tampoco
La protagonista
La hora de tu muerte
El Robo del siglo
La posesión de Mary
Parasite
Mujercitas
Gretel y Hansel
1917

NO ESTRENOS

Uncut Gems
Atlantique
The Lighthouse
Retrato de una mujer en llamas
Lucy in the sky
Peanut Butter Falcon

TV Y SERIES

Nisman: el fiscal, la presidente y el espía
Drácula
Fosse/Verdon
Barry S02

VOLVER AL FUTURO

Los dos Papas
Cartero
Piedra, papel y tijera

INACTUALIDADES
Reporte desde Corea del Sur

OTROS ESPACIOS
El problema de la propaganda en el cine político argentino

BALANCE ANUAL
Lo mejor y lo peor de 2019 según Perro Blanco, según cada redactor y según los lectores

Participaron en este número:
Amilcar Boetto
Tomás Carretto
Ludmila Ferrreri
Santiago González
Federico Karstulovich
Carla Leonardi
Diego Maté
Sergio Monsalve
David Obarrio
Raúl Ortiz Mory
Fernando Luis Pujato
Ariel Esteban Ramos
Marcos Rodríguez
Sebastián Rosal
Luciano Salgado
Rodrigo Martín Seijas
Gabriel S. Suede
Rodolfo Weisskirch

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