El segundo Lost & found del mes nos lleva al cine clase B rabioso. Más puntualmente al policial negro (en su variante conocida como cine criminal). Si hay un artesano que ha sabido aprovechar todas y cada una de las posibilidades de la limitación de recursos, pero no ha sido reconocido como es debido, ese es Edgar Ulmer. No solo se trata del responsable de pequeños milagros narrativos, sino también de películas cortas, efectivas, de no más de 65 o 70 minutos. Un verdadero genio que no pudo (o no quiso o no supo, no lo podemos asegurar del todo) pegar el salto como sucede con tantos directores. Quizás fue uno de los motivos por los que su grandeza se mantiene viva. En este caso les recomendamos que se tomen una hora de descanso y le den play a esta maravilla.

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