Esta sección nació para morir mil veces. O quizás en vez de Lost and found debió haberse llamado Quémese después de verse. Acaso porque al tratarse de links abiertos para películas raras, extrañas o difíciles de ver, esos links en cuestión no duran mucho en la red. O en algunos casos, suerte mediante, quizás hasta podemos tenerlos ahí donde están durante un tiempo prolongado. La realidad es que esta sección flamígera vuelve este mes por más material. Lo que no podemos asegurar es que ese material esté disponible siempre.

En nuestra cruzada inagotable porque puedan acercarse a películas poco conocidas (sino directamente inhallables u olvidadas) hoy les traemos este exponente del mejor terror de los 70s. En ese sentido es interesante señalar que, mientras el género lograba ir cultivando directores con una mirada definida y claramente autoral, otros exponentes del género construían obras notables sin continuidad alguna en el resto de su carrera. Quizás, como tantos otros, sea este uno de los principales aportes de John D. Hancock (y no su carrera posterior, que supo tener altibajos y a la que se destacó por haber trabajado con algunas futuras estrellas como Robert De Niro).

Una de las ideas mas interesantes de Let’s scare Jessica to death es que no estamos ante la clásica película conspiranoica en la que una protagonista mentalmente inestable es convencida por un grupo de psicópatas que está loca. O al menos eso es lo que la película siempre nos deja establecido, jugando a mitad de camino entre Polanski y Henry James. La progresiva inmersión en la locura que parece describir la película con su protagonista también puede ser leída desde su aspecto sobrenatural. De esta forma, la película se convierte en una suerte de tratado ambulante sobre la ambigüedad, jugando con las formas, jugando con la imposible construcción de confianza y convirtiendo a un retiro apartado en una pesadilla en la que nadie es lo que parece y todo puede ser posible.

Repleta de puntos de contacto con respecto al terror psicológico que había logrado instalarse entre los 50s y 60s, Let’s scare Jessica to death duplica la apuesta hasta niveles insoportables de desconfianza. Estamos frente a una desquiciada que está perdiendo la cordura o realmente estamos frente a un pequeño pueblo pesadillesco.

Les recomendamos, eso si, acceder al link en cuestión, que les dejamos aquí abajo, ya que la previsualización del mismo no está disponible para verse en la página de la revista pero si del responsable de haber subido el material. Denle click AQUÍ y descubran esta película perdida a la que vale la pena revisitar. O ver por primera vez. Eso si, está sin subtítulos.

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