Sous la Seine
Francia, 2024, 101′
Dirigida por Xavier Gens
Con Bérénice Bejo, Nassim Lyes, Léa Léviant, Anaïs Parello, Sandra Parfait, Iñaki Lartigue, Nagisa Morimoto, Aksel Ustun, Aurélia Petit, Marvin Dubart, Daouda Keita, Yannick Choirat, Anne Marivin, Iván González, Patrick Ligardes, Victor Pontecorvo, Jonas Dinal, Karina Testa, Stéphane Jacquot, Jean-Marc Bellu, Ibrahima Ba, Thomas Espinera, Maud Forget, Sandra Tabarés, Marina Yerles, Mahily Dement Elismar, Hugo Trophardy, Yves Calvi
Fantasmas bajo la tierra
Un fantasma recorre Europa. Pero no la sobrevuela, avanza de manera subterránea, en particular gracias a la estupidez de la corrección política progresista, que no sólo protege el peligro sino que lo deja entrar y lo salvaguarda de la línea de defensa que ofrece el estado con sus líneas de seguridad interior. Cuando ya es demasiado tarde los administradores del estado no quieren asumir la responsabilidad del monstruo que se les ha infiltrado, en particular porque se encuentra a las puertas de la celebración de una competencia que pretende ser la ventana internacional de una Europa moderna, cosmopolita y civilizada incapaz de ser atacada por nada que haya realizado una procesión silenciosa.
Al releer estas líneas es inevitable pensar en la Europa actual que el progresismo anti cosmopolita y anti occidental detesta y que viene abriendo de par en par las puertas para que el extremismo terrorista se infiltre en las sociedades, en particular la francesa. En ese contexto, cómo no comprender (que no justificar) el ascenso meteórico de las ultraderechas que parecieran mostrarse como último bastión de defensa de los valores tradicionales de occidente, valores hoy despreciados por la generación de los centennials?
Al releer todo lo anterior se vuelve muy difícil no pensar en la falsa inocencia berreta de En las profundidades del Sena, película que parece concebida para el escarnio pero al mismo tiempo parece concebida como una extraña forma de primado negativo lanzador de admoniciones en forma de alegorías sobre el futuro mediato (o inmediato) de Europa que en su faz globalista niega su propia identidad y se abre a los peligros del terrorismo que infiltra sus sociedades, a tal punto de invertir sus valores completamente (tan solo miren el poster promocional, pero también observen todos y cada uno de los paralelisimos que nos propone).
En las profundidades del Sena es geopolítica pura y dura disfrazada de boludeo mal filmado. Con su imagen chata de terminación en video, con sus actuaciones de cartón corrugado, con sus efectos digitales propios de knockbuster nigeriano, lo que propone esta anomalía para muchos olvidable es de un riesgo indómito, uno que seguramente pase por debajo del radar de las redes sociales y de la mayor parte de las críticas que vayamos a leer. Pero la lectura es evidente, los paralelismos con la infiltración radicalizada de valores antioccidentales y antiliberales en occidente son obscenos (al punto de lo insultante cuando se nos habla de «una especie que ya no necesita machos, ha encontrado la manera de reproducirse por si sola»), por eso su mera existencia (y éxito internacional) también indica un estado de percepción curioso: o hay un público capaz de ver y leer más allá de lo pensado o esto será ignorado pero quizás se desposite en algún lugar del inconsciente colectivo como una amenaza en forma de anticipo.
Pero como en esta revista no somos kracauerianos ni conspiranoicos solo podemos decirles que -guiño guiño- no la vean, porque es mala y -guiño guiño- seguro que nada tiene que ver con el presente y el futuro de un continente. Apenas una fantasmagoría berreta y una lectura alucinada.

