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Perro Blanco | Número 8 | Noviembre / 17

Perro Blanco | Número 8 | Noviembre / 17

HAY QUE SALIR DEL AGUJERO INTERIOR

Hace rato que venimos quejándonos de lo mismo, pero el período que va de abril a junio así como (y especialmente) el que va desde septiembre a inicios de diciembre es una verdadera pesadilla de estrenos. Y no, no hablamos necesariamente de la calidad, sino de las condiciones de estreno. Más particularmente para las películas pequeñas e independientes así como para el cine argentino fuera de la lógica de los grandes tanques publicitarios (que tienen las espaldas para estrenarse en vacaciones de invierno o en períodos en donde los tanques hollywoodenses ostentan su poder, como suele ser entre diciembre y marzo así como entre julio y agosto).

En el mes de octubre asistimos a un festival (en el peor sentido) de estrenos acumulados, escupidos al mercado antes que organizados. Hay, en este sentido, una falencia legal que las mismas leyes argentinas nunca supieron resolver así como una ausencia manifiesta de políticas de estado que la gestión del INCAA debería resolver con la mayor urgencia posible. Para ser más claros: se estrena mucho, de manera desesperada, se estrena en malas condiciones, en una competencia desleal con películas que apuntan al mismo público y en franjas horarias imposibles (debido a la superpoblación). El resultado no es otro sino el de un cine que no se ve o que no puede verse. Pero no es el único problema. Ojalá esto se resolviera solo poniendo más y mejores salas para un verdadero circuito alternativo o lo suficientemente independiente como para poder recibir al público en salas con condiciones adecuadas en vez de salas con ruidos, filtraciones o mala atención. No, el problema es mayor.

Si hay una perversión que tiene el actual sistema de subsidios por sala es que (casi parodiando a Cesar Aira, quien decía que un escritor primero debía publicar y después escribir) hoy por hoy resulta más indispensable el estreno (en la condición que fuera, y más si se trata de un espacio INCAA), que es el que habilita el cobro del subsidio, que la continuidad en la sala y la sustentabilidad productiva del sistema cuya piedra angular es una excelente ley como la ley del cine. De esta forma, sin resolver el ítem de distribución y exhibición, la continuidad de pantalla parece ser un problema de segundo orden. Esto quiere decir, básicamente, que no se está premiando a quien/es estrena/n de manera estratégica, encontrando nuevas vías o medios alternativos para estrenar sus películas (el problema de el estreno alternativo es que en la mayoría de los casos no está legitimado por INCAA…y eso no habilita pagos…), sino que se premia a quien lo hace a como dé lugar.
Naturalmente que se entiende el interés de los productores por estrenar y cobrar, pero ese circuito no hace sino completar la perversión de un sistema en el que las salas concentran la oferta de manera alarmante, en donde las políticas de cuidado de distribución y exhibición brillaron por su ausencia y en donde los productores quieren estrenar para asegurarse su parte económica lo antes posible. El mecanismo es atroz: el INCAA (si, es el estado, estimados lectores, solo que por medio de un organismo autónomo y autárquico) otorgando dinero a una práctica que lesiona el cine argentino independiente, como si solo el hecho de pagar cambiara los problemas estructurales. Por su parte un plan que recién en estos meses ha empezado a mostrar una preocupación por los espacios de exhibición alternativos, pero al que todavía le falta desarrollo y expansión (celebramos que se abran nuevos espacios INCAA, pero la política de exhibición precisa más cambios que cuiden y cambien de manera estructural el modo de estrenar películas pequeñas en nuestro país, no solo en beneficio del cine argentino). Y para finalizar, una producción independiente y numerosa, que más allá de su calidad (otro tema que alguna vez habrá que hablar: qué se financia y cómo) busca la sala para “cumplir”.

De ese círculo vicioso hay que salir urgentemente. Porque es un pozo sin fondo de destrato al cine y al espectador. Porque es un modo de dilapidar el dinero público. Y porque nos merecemos mejores condiciones para los estrenos de cine, al que, dicho sea de paso, el consumo por streaming on line le está ganando las espaldas aceleradamente, como para complicar las cosas aún más (pero eso será motivo de otro análisis).
La política de estado y las acciones de los privados no son cosas independientes. Alguna vez deberíamos aprender eso y actuar en consecuencia defendiendo nuestros derechos como espectadores y como ciudadanos, ya que sin nuestra participación el cine hecho dentro de las fronteras de Argentina, sencillamente, no existiría.

Por lo pronto entren a chusmear el número de Noviembre de Perro Blanco, que está buenísimo.

Aquí abajo les dejamos algunos puntos altísimos de lo que vendrá.

Detroit, zona de conflicto & Katryn Bigelow/Los últimos/Barry Seal/ Victoria y Abdul/
The square/ La liga de la Justicia/La batalla de los sexos/Los decentes/Paterson/La villana/
Bienvenidos al paraiso/
Spielberg/Death Note/ The propaganda game/ Brawl in cell block 99/
El cine de autos/
DocBA/Master of none/ Stranger things 2/Festivales: Mar del Plata

Participaron en este número
Ignacio Balbuena
Tomás Carretto
Lilian Laura Ivachow
Fernando Juan Lima
Federico Karstulovich
Andrés Nazarala
Fernando Luis Pujato
Marcos Rodríguez
Sebastian Rosal
Hernán Schell
Guido Segal
Laura N. Vitali

Artículos del mes

#Diario cinéfilo – Ciclo de cine de terror: Drácula
Categoría: Arbitrariedades, Diario Cinéfilo
Veredas
Categoría: Cine, Cine Argentino, Estrenos
La gran apuesta
Categoría: Arbitrariedades, Inactualidades
Los últimos
Categoría: Cine, Cine Argentino, Estrenos
#Diario cinéfilo – Ciclo de cine de terror: Martes 13
Categoría: Arbitrariedades, Ciclos, Diario Cinéfilo
Barry Seal: Sólo en América
Categoría: Cine, Estrenos
Los decentes
Categoría: Cine, Cine Argentino, Estrenos
Vicio propio
Categoría: Arbitrariedades, Inactualidades
The Other side
Categoría: Cine, Volver Al Futuro
Spielberg
Categoría: Cine, No Estrenos
Ave Fenix
Categoría: Arbitrariedades, Inactualidades

Meses anteriores

Perro Blanco | Número 7| Octubre/ 17

El cine argentino no es una entidad unívoca. “El cine argentino está en estado de guerra y movilización” es tan impreciso como cómodo. No porque no haya conflicto (soslayar los conflictos es una de las formas del autoritarismo), sino porque los intereses son muchos, variados, cruzados, superpuestos. Y en esa maraña de tensiones hay diferencias, matices (la frase “en el cine argentino no hay grieta” suena a tapabocas, a consigna aglutinante antes que a descripción certera de una realidad que incluye a miles de individualidades, cientos de conjuntos).

Perro Blanco | Número 6 | Septiembre/17

La crítica de cine no es periodismo cinematográfico. Tampoco es periodismo de espectáculos. No obstante cada vez resulta más dificil diferenciarlos: críticas con poco espacio que se convierten en resúmenes, gacetillas expandidas que se convierten en reseñas más parecida a una PNT (publicidad no tradicional) que a un análisis, coberturas urgentes sin ocuparse de los textos solo con el fin de “primerear” y como contraparte un lector potencial que tiene a confundir cada vez más esas tres categorías.
Bueno, no: los críticos asumimos riesgos de lectura, hagamos de gustos, si, pero lo hacemos con ideas que puedan ampliar el horizonte de quien nos lee; el periodismo cinematográfico toma al cine como punto de partida desde el cual construir un recorte analítico, recorte que tiene al cine como campo de investigación (políticas de estado  pero también estrategias de mercado pueden ser su análisis); periodismo de espectáculos supone un vuelo rasante por distintas perspectivas que incluyan al mundo de las “artes representativas” (término horrible), pero en cuyo fin se encuentra la circulación de información vaga y efímera, información que debe re actualizarse diariamente.

Perro Blanco | Número 5 | Agosto/17

Hay que volver a hablar. Sin dudas. En dos niveles distintos.
Por un lado entre realizadores y críticos. Y no porque no exista una cosa semejante, sino porque hoy por hoy el disenso sostenido entre dos posturas es una excepción. La sola idea de encontrarse con realizadores que asuman la posibilidad del intercambio, del contrapunto, que contemplen la escucha a otras miradas no condescendientes es, por lo bajo, un milagro.