Argentina, 2025, 97′
Dirigida por Santiago Esteves
Con Pedro Fontaine, Marco Antonio Caponi, Oscar de la Fuente, Daniel Antivilo, Juan Ignacio Cane, Pilar Mestre Del Bono, Pablo Díaz, Verónica Gerez, Federico Liss, Cristian Salguero
Un verosímil para lo real
El cine argentino, a fuerza de una persistencia autoral en muchos casos, en otras con la mera intención de narrar de manera invisible, ha logrado ir reconciliándose con los géneros (en particular con el terror, en este caso con el policial negro), en particular sin sujetarlos constantemente a las variables del realismo mimético que nos legó el Nuevo Cine Argentino en su operación reivindicativa del neorrealismo.
Así las cosas, justo en el caso de la película de Santiago Esteves no podemos decir que el director se hubiera alejado del realismo, más bien lo ha abrazado, un poco en la línea de algunos autores como Stagnaro-Bielinski-Caetano y un poco menos Pablo Trapero. El problema es que ese anclaje (que Esteves maneja con soltura) no supone necesariamente los favores del público. Pero nada de eso parece perturbar a un director cuyo plan supone confiar en el verosímil y no certificarlo con copia lacrada.
La narrativa (a lo Coen) que propone Los renacidos incide en un contexto espaciotemporal que en alguna medida todavía se resiste al cambio, como si en el interior de la película estuviera dándose una pelea, una tensión entre un cine argentino industrial y un cine argentino autoral (como si esa disyuntiva todavía fuera válida en un presente tan oscilante entre la autoridad y el anonimato). Así las cosas, en ese recorrido culposo, la película se destaca en un panorama de sacrificio para la producción nacional, como lo son las semanas de octubre y noviembre, con estrenos atiborrados que no pueden verse ya que se eliminan entre sí.

