1366_2000 (1)

Tiempo de lectura: 4 minutosQuiz

Por Federico Karstulovich

Reino Unido, 2020, 3 episodios de 55′
Creada por Stephen Frears, James Graham, James Plaskett & Bob Woffinden
Con Matthew Macfadyen, Sian Clifford, Mark Bonnar, Aisling Bea, Elliot Levey, Risteard Cooper, Trystan Gravelle, Michael Jibson, Helen McCrory, Michael Sheen, Andrew Leung, Matt Butcher, Paul Bazely, Keir Charles, Beau Gadsdon, Scott Handy, Dolly Gadsdon, Jerry Killick, Maggie Service, Geoffrey McGivern, Martin Trenaman, Nicholas Woodeson, Michael Elwyn, Matt Blair, William Chubb, Dean Nolan, Sasha Hails, Paul Hunter, Gracy Goldman, David Maybrick, Tony Turner, Jon Snow, Sarah Woodward, Matthew Gregory Lewis, Ramzan Miah, Beth Willetts

El factor humano

Me encantaría decir que vivimos en un siglo policial (o policializado, para ser más precisos), en donde la conducta de la persecución se ha convertido en parte de la agenda pública; y finalmente en donde la locura de un mundo sin contención, sin la paz de la resolución del encuentro se ha trastocado por la convivencia constante con el estado de dubitación. Pero no, no se trata de un elemento característico de este siglo. En todo caso, la capacidad de reconocer dispositivos de exposición de la vida privada al terreno de lo público (las redes sociales, sin ir más lejos, pero también la geolocalización y las búsquedas de consumo) solo ha logrado envilecer lo que ya de por si estaba envilecido: el contrato entre las personas.

En ese circuito de observaciones (no casualmente la serie se sitúa en el nacimiento del nuevo siglo, 2001), lo que hace Stephen Frears con Quiz no es algo demasiado distinto a lo que ha sabido hacer a lo largo de su extensa carrera como realizador: confiar en la mirada humana y desplegar esa condición (la de observar con ojo humano) para comprender el envilecimiento al cual me refería al inicio de esta nota. Para decirlo de forma mas concreta: Frears confía plena y tozudamente en la condición humana. Pero no lo hace con la ingenuidad de una mirada infantil, sino que tiene la confianza adulta que se deposita en las personas que están plagadas de matices. Y acaso ese sea el juego del director: el reconocimiento de las contradicciones como un modo de habitar el mundo de sus personajes.

Pero…qué es lo que cuenta Quiz? A decir: allá por septiembre de 2001 Charles Ingram, un militar, decide participar de un juego televisivo de preguntas y respuestas, Quién quiere ser millonario? , juego en el que participara su esposa y su cuñado previamente y en el que el protagonista decide probar suerte. En el proceso de avance de etapas el hombre demuestra no ser particularmente bueno. Pero con el tiempo ingresa en la clasificatoria para entrar a participar en serio. Desde ese momento no hace más que ir subiendo etapa por etapa acercándose al premio que finalmente consigue. Ahora bien: cómo narra todo ese proceso un director como Stephen Frears? Como una pesadilla detallada (no casualmente se vale de la multiplicidad de cámaras televisivas como estructura lógica de un programa de TV pero también de un juicio anticipado en donde los detalles serán vitales), pero también como un encuentro con los detalles que hacen a la experiencia humana. Porque todo detalle que narre Quiz es más importante para entender a las personas que para acceder a la verdad.

Se ha hablado en distintas ocasiones sobre el vínculo entre el cine de Frears y Frank Capra (con quien es más lógico conectar a otro inglés: Danny Boyle), pero quien se me viene a la cabeza es otra referencia, quizás más esquiva y lateral, pero definitivamente más presente que otras, que suelen ser lugares comunes de asociación. Me refiero a Preston Sturges. No se me ocurre, de hecho, un director con la capacidad de construir pesadillas en tono menor como lo hiciera el director de Sullivan’s travels que Stephen Frears. En ambos la pesadilla es un revés de la actuación ética; en ambos la pesadilla supone una condición en donde la demostración racional no parece servir, en ambos, por algún motivo, se produce un designio, un encuentro que parece inverosimil. O al menos lo suficientemente inverosimil como para que sus personajes se vean incapacitados de dar su verdad al mundo sin ser previamente juzgados.

Tanto en Sturges como en Frears hay un aspecto kafkiano y luminoso a la vez. Está el sistema de juicio (que en Quiz es literal), está la lucha por la verdad en un mundo de posverdades (por más que la serie se situe en 2001), está el sistema de creencias y confirmaciones de las creencias que no opera por medio de los hechos sino por medio de la necesidad de reforzar una perspectiva ya cerrada sobre un tema (en este caso hablamos de la condena pública frente a los protagonistas, acusados de fraude en un juego televisivo). Pero también está la ética de los personajes frearianos: gente que se equivoca, que tiene agachadas, que puede ir y volver sobre si, pero que se hace cargo de sus actos. Ahora bien: la serie elige defender a los protagonistas o elige una inconveniente equidistancia?

Todo lo que narra Quiz no es sino una obsesiva búsqueda, ya no de la verdad, sino del registro de la reacción humana ante esa búsqueda. Ahí es donde la mirada del director se posa: en los ojos, en las manos, en los gestos en los que lo humano reaparece mientras la impiadosa maquinaria social, mediática o institucional los pasa por alto. A tal punto esto es tan importante en Quiz que el centro de la acusación no gira en torno a un dato fáctico concluyente, sino a un índice impreciso, equívoco, abierto (en definitiva, humano) como lo es la tos. La inclusión de ese detalle que resultó central en la acusatoria en la vida real se vuelve aquí el emergente del equívoco. Por eso Frears no concluye, sino que establece una estructura lógica en la que se nos exhibe la pérdida del factor humano como tal.

Sostenida sobre la mirada obsesiva, sobre el detalle gestual, sobre el proceso de aislamiento de la radicalización social que sentencia antes de juzgar nada, Frears retorna sobre el mundo luminoso y oscuro a la vez que compone su cine. En ese mundo de desclasados incapaces de encontrar lugar porque la ética ha sido dejada de lado frente a la jauría de la condena social, en un mundo en el que la verdad poco importa y los hechos no hacen sino aportar al vacío, en ese mundo y en ese centro Frears construye sus pesadillas luminosas. Quiz lo es. Y en medio de otra pesadilla que venimos soportando desde principios de año, se nos había pasado. Una de las series de 2020 vista antes de que todo se vuelva a caer.

Comentarios

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email

Articulos Relacionados

Atarim

Dive straight into the feedback!
Login below and you can start commenting using your own user instantly

Ir arriba