Stranger Things 3
EE.UU., 2019, 8 capítulos de 50′ aprox
Creada por Matt &  Ross Duffer
Con Millie Bobby Brown,  Finn Wolfhard,  Winona Ryder,  David Harbour, Caleb McLaughlin,  Sadie Sink,  Gaten Matarazzo,  Noah Schnapp, Dacre Montgomery,  Charlie Heaton,  Natalia Dyer,  Joe Keery,  Cara Buono, Maya Hawke,  Jake Busey,  Cary Elwes,  Priah Ferguson,  Joe Chrest, Andrey Ivchenko,  Catherine Curtin.

Parque de diversiones

Por Federico Karstulovich & Rodolfo Weisskirch

FK: Yo sé que te encontrás en una posición casi opuesta a la mía en relación a las temporadas anteriores (sobre la primera hablé aquí y sobre la segunda por acá). O al menos respecto a la primera seguro. En aquella yo creí ver un verdadero homenaje a Spielberg pero que a la vez encontraba una vuelta de tuerca para poder revisar el pasado y construir una narración con futuro a la vez. En el caso de la segunda temporada, en cambio, sentí estar frente a un desfile retro insoportable, lleno de guiños que no servían para que la narración avanzara. Entonces la tercer temporada era era un peligro: se iba a volver al estilo elusivo de la primera? Se iba a apelar a seguir profundizando el sistema retro de la segunda? Por suerte no fue exactamente ni una cosa ni la otra. Por el contrario, en esta tercer temporada parece haber optado por una autoconciencia bastante más juguetona y berreta. Y por eso toda la solemnidad que podía haber en la primera y toda la operación populista-retro de la segunda se da vuelta como una media. Como si en alguna medida frente a el 80sxplotation canónico ofreciera su contracara más barata: la paranoia anticomunista del Milius de Red Dawn, las películas de Chuck Norris como Invasión USA, pero también una suerte de reversión de La invasión de los ladrones de cuerpos. Y encima El dia de los muertos (George Romero, 1985). Suena a Golam-Globus, como vos mencionaste en algún post? Si. Por eso hay algo de antídoto contra la sensiblería para cuarentones y la nostalgia vacía. Con eso alcanza para que sea una gran temporada? No, pero es un buen punto de partida

RW: Concuerdo absolutamente con respecto a la última temporada y ahora voy a entrar en detalles. En alusión a la primera, me hizo recordar a la cierta sensación que viví en mí ultima etapa de la adolescencia cuando empecé a leer a Stephen King. Algunas de sus novelas son muy buenas, mientras que otras son apenas un entretenimiento pasajero, algo de lo que King es bastante autoconsciente. Si bien son bastante claros los guiños a Spielberg, Carpenter y Cía, a mí me pareció que la primera temporada se limitaba a construir un universo y aprovechar el interés que una nueva generación tenía por la cultura ochentosa mientras otra treintañera/cuarentona añora como una edad dorada.
La primera temporada fluye: los chicos son simpáticos, te atrapa y es prolija visualmente. Pero me pareció pura cáscara. No encontré mayor profundidad. Y si bien, hay cierta conciencia de la meta de la serie, no logré sentir empatía por sus personajes. Me parecieron todos unidimensionales y banales. Aunque fue la única temporada que sentí afecto por Joyce.
La segunda temporada arranca recién sobre el final. Es irónico porque aquel famoso séptimo capítulo al que todo el mundo bardeaba porque no aguantaba ver a Eleven fuera de Hawkins buscando a su madre, para mí fue un respiro ante el tedio de los capítulos previos. Si, de esa temporada rescato más que nada el impulso al personaje de Steve y la dupla con Dustin. Y el personaje de Sean Astin era querible, sin dudas. El final un poco anticipaba el gore que veríamos está temporada.
Esta temporada, en cambio, me pareció la más uniforme con respecto a ritmo. No encontré un capítulo que diga, es malo o aburrido. Quizás el tercero sea el más flojo pero el resto está bien. Y si, creo que la autoconciencia de que la serie no se podía sostener solamente de citas y homenajes, y que necesitaba algo nuevo para mantener el interés era inminente.

Por otro lado, la amenaza soviética resulta una solución increíblemente lógica. Pero la solución bien Romeriana de ubicarlos geográficamente debajo de un shopping, construido por ellos mismos es una idea hermosa. El comunismo reside en el núcleo del capitalismo puro. Y asi, generando una sátira al consumo también aprovechan para meter sponsors. Y lo hacen con tal nivel de desfachatez propio de la era Reagan que no molesta en lo absoluto. El diálogo sobre la vieja y la nueva coca cola es una de esa pequeñas cosas que me encantaron. Detalles nomás. Y si, además de Amanecer Rojo, que es mencionada por los personajes en una especie de metalectura que me hizo recordar a la paranoia suscitada por La guerra de los mundos, versión radial de Welles, y hay bastante de Invasión USA.

FK: Lo de la amenaza soviética funciona bien precisamente por que está todo muy over the top. Tomàrsela en serio habría sido letal. No sé si haría esa lectura tan metafórica de “en el núcleo del capitalismo reside el comunismo”, como mencionás. De hecho me preocuparía que fuera por ese costado, que es, en efecto, más Romeriano. Lo que si veo, en cambio, es que está pensando en una época menos desde la sociología de primer año que desde el aparato de juegos de un niño: vamos a jugar a las películas de espías y extraterrestres a la vez y todo mezclado con las películas de aventuras de niños, con su característico coming of age. De hecho todo ese humor zumbón con los chistes de los sponsors (otra que Wayne’s World) está muy bien, aunque sean momentos. Es a partir de esos momentos que en alguna medida también se desactiva la lógica retro. Digo: se puede ser retro con materiales berretas y con publicidad? Si se puede, pero dando vuelta el costado explotation y activando el costado circense.

RW: Es verdad que es la temporada que menos se preocupa en crear un arco clásico para sus personajes. Joyce definitivamente no es la madre preocupada de la primera temporada sino la sidekick de Hopper, el verdadero protagonista está vez. Un actor y un personaje que fueron creciendo en estos tres años. Es interesante, aunque más previsible lo que sucede con Billy. Nuevamente los generadores de bullying son redimidos. Algo que se ve tambien en Cobra Kai. Ya no interesa tanto ver a nerds ser protagonistas, sino que los molestos tengan una segunda oportunidad. Como fue el caso de Steve. Por otro lado, la sociedad Dustin y Steve sigue siendo más atractiva que el grupo de Mike, Lucas, Max, Will y Eleven que cada vez, consciente o no, parece sacado de una serie de Aarón Spelling. O Cris Morena. Y con respecto a lo más negativo de la serie: la novela romántica está agotada. El coming of Age no se exploto aún lo suficiente y al mismo tiempo este juego de comportemonos como parejas adultas le resta intensidad a la serie

FK: Si, las subtramas amorosas son flojísimas. La de Mike e Eleven es una tontería banal. La de Steve y su compañera que sale del closet es también bastante torpe (apenas sostenida por la “originalidad” contemporánea de convertirla en lesbiana). Por suerte, la de Hooper y Joyce es despachada en el intercambio en el automóvil, en donde básicamente reciben un merecido “get a room”. Pero son detalles que se pierden cuando el asunto crece en intensidad. Por suerte.

RW: Eso que mencionas siempre fue el núcleo. La serie apunta principalmente a un público geek. Al público consumidor del cómic con. Es consciente de eso y lo explota. A la vez el público no geek empieza a ver todas esas cosas que se perdió en la infancia. Un ejemplo. Con una amiga discutíamos el momento Neverending Story y me confesó que nunca vio la película. Que tuvo que googlear para entender esa referencia. Y hablo de alguien mayor de 30. Ese momento, que le quita verosimilitud y languidece la acción habría sido horrible con cuálquier otro tema (los Duffer querían hacerlo con el tema de la película animada de Lord of the Rings originalmente), pero hay un diálogo directo entre la metáfora de la película de Petersen y ST. Si el propósito de La historia sin fin es concientizar a los chicos a que lean más libros de fantasía y le dediquen menos a la TV, ST concientiza a reveer la fantasía ochentosa como mecanismo de escape y reflexion. Es un momento hermoso y la energía que le ponen los chicos es increíble. Excelente elección de casting con la niña. Incluso dividen la pantalla para transparentar el artificio. Cuando terminó pensé: “La gente va a insultar esto” y a mí me pareció la mejor secuencia de la (breve) historia de la serie. El más genuino y cinematográfico. El montaje paralelo con el resto de los personajes escuchando expectantes es brillante y consigue concentrar la nostalgia y el humor puro en pocos minutos.

FK: Con respecto a lo de salirse del clasicismo y transparentar el artificio, es cierto: aqui no hay personajes, sino maquetas conscientes de sí, funciones narrativas. Todos, de uno u otro modo se convierten en tropos: el sidekick, los amigos, el escéptico rudo, el ex-bully que descubre su sensibilidad. Al mismo tiempo no puedo dejar de ver ese gesto como algo desesperado, como algo que indica un final de camino. Ese over the top entiendo que tiene sus consecuencias también. Y calculo que no las están evaluando, sino que presiento que están testeando. Cada temporada, de hecho, mostró un tono bien distinto. Y creo que al haber lanzado todo por los aires (el momento neverending story es hermoso pero a la vez pone la vara en un código distinto) va a ser muy difícil un retorno a cualquier tentativa de oscuridad más realista como en la primera. Pero insisto: conque la tercer temporada funciona como antídoto contra la nostalgia vacía de la segunda ya me pone contento.

RW: Totalmente. Para mí, los Duffer son una especie de Dustin adultos. Uno imagina a Dustin creciendo como director de cine y haciendo Stranger Things. Para mí, el chiste romeríano está presente (y hasta es citada Day of the Dead) pero no como algo serio o una mirada crítica a los 80, sino casi como un guiño a la actualidad. De qué forma la riña entre Trump y Putin se ve involucrada en la paranoia de ST. Es acaso el personaje de Cary Elwes, una sátira al republicanismo contemporáneo?
Con respecto a lo de los personajes: Sí, ya con Hopper convertido en una especie de Magnum looser generando una química con Joyce similar a la de True Lies, entendemos que ya no se busca al personaje común metido en situaciones extrañas, sino al tipo común convertido en un icono televisivo o cinematográfico. El sueño del pibe: no es vestirse de Superman, sino ser Superman.

FK: Por eso creo que la serie tiene algo de lo que Simon Reynolds llama retromanía, como si no le interesara avanzar en el tiempo sino detenerlo cada vez más. Pero al mismo tiempo no deja de exhibir una experimentalidad en el orden de los tonos. Insisto: no tengo la menor idea de qué podrá salir de ahí. Lo que seguro puedo decir es que no hay especulación por repetir la fórmula. Lo que puede ser bueno o malo. No lo sé. Al menos es distinto. Creo que prefiero esa clase de saltos, por más equivocados que estén, a la precisión programática de la tv más solemne.

RW: Yo creo que nos Duffer van a seguir dos temporadas más. La próxima será de transición. Algo oscura y melancólica. Con Hopper atrapado en el lado oscuro (o con los soviéticos, pero para mí esta es una trampa y el que está con los soviéticos es este periodista paranoico, uno de los descubrimientos de la segunda temporada) y con Eleven yendo a rescatarlo. Y en la quinta van a poner todo. Seguramente sea la más parecida a una épica de los 2000 que a algo ochentoso

FK: Insisto: el tema con la serie, ahora, es si va a seguir pateando para adelante como los viejos seriales, abriendo cosas, al mejor estilo LOST o si en algún momento va a mirar para atrás sobre lo narrado y recalcular.

RW: Creo que ahora cuarta va a ser más mirar para atrás y la quinta va a dar un cierre mixto. Con un final a lo King o Potter, que muestra a los personajes hoy en día. Creo está temporada va a ser una especie de ovni. me gustaría que ver aventuren a buscar algo distinto, pero no lo sé. No sé si el material da para eso tampoco.

FK: Si, tiene bastante sentido lo que decís respecto de la posible evolución de todo el proceso interno de la serie. Es factible que la siguiente sea la transición (no casualmente la etapa de la adolescencia de los personajes) y es sumamente factible que haya una quinta que los encuentre en una especie de adultez temprana. De repente ST se va a transformar en IT? Bueno, algo de esto estaba en tu mención inicial de la influencia King detrás de todo esto.

RW: Ya han explorado a Spielberg y King en la primera, la segunda tuvo de Hill, Carpenter y Reitman. Esta fue Golam Globus. El cierre debe ser 1988/89. Que tenemos ahí? Duro de matar y Depredador (algo ya se vio está temporada) Batman (aún no hubo nada) y el cierre de sagas como Mad Max, Indiana Jones y Volver al futuro. Peliculas que miraban al pasado para construir futuro. O un nuevo destino. Esta vez los Duffer no tuvieron que rendir examen: el éxito estaba asegurado a pesar de que la segunda temporada fue la más floja. Y el hiato de dos años ayudo a alimentar la expectativa y les dio mayor tiempo para tener guiones más madurados y al tiempo de mayor libertad creativa para jugar con el hype que se creó alrededor de la serie. En vez de ser este un factor limitante potenció la creatividad

FK: Es una buena posibilidad la del futuro que pensás. Y a la vez es factible que el tiempo les haya hecho bien para madurar ideas a los Duffer, en definitiva. Pero me interesaba pensar en algo al final de esta charla. Fíjate que termina sucediendo un efecto raro: la serie habilita a hablar cada vez menos de lo que vemos y sus personajes y más sobre cómo conectan con nosotros como espectadores y con la historia del cine a la que alude. Cada vez más un mundo de cuarentones en un parque de diversiones retro buscando pasados no sucedidos en los que encontrar un refugio para nuestras vidas estrelladas en el presente. Tv-Terapia.

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