El primer cero en conducta de este mes nos mete de lleno con otra de las operaciones formales más complejas que tiene el cine. Hablamos ni más ni menos que de la puesta de cámara. Y más puntualmente el encuadre. Y para empezar con esto no se nos ocurrió un ejemplo más acabado y sofisticado (aunque hay muchos, es cierto) que el de Wong Kar Wai. El uso dinámico del cuadro, el acto de potenciar dramáticamente cada encuadre a partir de los elementos que lo forman hace del director hongkongués un ejemplo didáctico como pocos. Tómense un tiempo y disfruten de esta clase de cine. Son menos de 10′. Play

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