Ojos negros
España, 2018, 65′
Dirigida por Marta Lallana & Ivet Castelo
Con Alba Alcaine,  Julia Lallana,  Anna Sabaté

L’homme fidèle 
Francia, 2018, 75′
Dirigida por Louis Garrel
Con Louis Garrel,  Laetitia Casta,  Lily-Rose Melody Depp,  Joseph Engel, Diane Courseille,  Vladislav Galard,  Bakary Sangaré,  Kiara Carrière,  Dali Benssalah

Pequeños milagros

Por Amilcar Boetto

Bafici es una ruleta. Puede ofrecernos cosas terribles dentro de la semana cinéfila que programa. Pero también puede proporcionarnos películas ocultas y hermosas, sostenidas apenas detrás de una pequeña historia emocionante. Allí están Ojos Negros y la sorprendente L’homme Fidelle, dos películas que desde muy distintas ideas depuesta en escena y guión, se posicionan en un lugar de creación de micro mundos apasionantes.

La película debut de los directores españoles Marta Lallana e Ivet Castello es un ejercicio de melancolía, pero a la vez de rejuvenecimiento en el contexto de un viaje al pasado (pasado literal de la directora, cuya familia creció en Ojos Negros -pueblo que le da nombre a la película, donde todo transcurre-; doble viaje: al pasado de España, pero también de la ciudad al pueblo). La joven protagonista del film reinterpreta al mundo que la rodea a partir de ese viaje, utilizando el tropo del viaje como descubrimiento y focalizando enteramente el punto de vista en su protagonista, no solo desde la puesta de cámara, sino desde la auricularización: ahí están esas escenas en donde escucha las peleas de su familia y se reconstruye su propia subjetividad, así como la nuestra se afecta correlativamente con la de la protagonista. Ojos Negros, así como Javier Porta Fouz indicó en la sala antes de visualizar el film, es uno de esos milagros (quizás un poco exagerada la expresión) que suceden de vez en cuando, al igual que Estiu 1993 (otra ópera prima que se vio en el BAFICI, pero en 2017). Bafici se caracteriza por esos descubrimientos y es una de las cosas que lo convierte en el festival más importante del país: no los nombres trascendentes, sino la capacidad de seguir descubriendo.

L ́homme Fidèle es una comedia de enredos, una película neurótica y exagerada acerca de un triángulo amoroso, desde una forma casi opuesta a Ojos Negros: la española apela al minimalismo, los detalles, las palabras mínimas, en cambio la película de Garrel-hijo elige el recurso de la exageración, el rídiculo (miren sino la escena en donde Garrel corre por el parlamento francés desesperadamente en busca de su amor) para construir una sensación general de enredo y trampa, pero también de amor y de ternura, porque en su discurso caótico hay también una reconstrucción un poco tosca pero al final satisfactoria de la idea de familia. Aún en sus diferencias, estas dos películas terminan con un efecto similar: en algún momento, años atrás, solía llamarse a estas películas con un término algo peyorativo, las llamaban feel-good movie. No voy a negar que siempre me dio un poco de miedo el concepto, ya que sentía que eran películas que nos dejaban a centímetros de convertirse en material de auto-ayuda. Así y todo siempre me gustó interpretar el mote como descriptivo de aquellas películas que las que una historia mínima puede condensar una visión positiva del mundo (sin caer en la ingenuidad, claro, aunque con alguna que otra dosis de complejidad, es decir, una suerte de optimismo vueltero). Al final, si bien el mayor problema de Garrel sigue estando en la imposibilidad de desapego de sus tradiciones cinematográficas, el actor-director francés termina por colocarnos en ese incómodo lugar de complacencia -un poco extraña- ante la vida, que a fin de cuentas comparte una agenda similar con el film español de Lallana-Castello.

Comentarios