La última salida de nuestro número de julio de Cero en conducta se la dedicamos al genio de Jacques Tati, especialista de tiempo completo en eso de encontrar a la comedia en los lugares más insólitos. Y es que hay pocos directores-actores con el dominio audiovisual del espacio que ostentaba el mismo Tati, que utilizaba sus alteregos para desbaratar tanto orden y clasificación con los que el mundo parece querer explicarse a si mismo su propia deshumanización. En esa dirección, en desnaturalizar lo que creemos que es natural, Tati encontró un hueco. E hizo comedia. Denle play. Tati siempre da clases.

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